Pienza y Neuschwansten

Don Víctor: Me imagino al rey, en lo alto de su feérico castillo, dejando vagar su mirada por un horizonte crepuscular, soñando con un inefable mundo de universal fraternidad, transportado por la música infinita que Wagner desgrana incansablemente en el piano. Don Hugo: Muy bien lo de crepuscular porque más de una vez les daríanSigue leyendo «Pienza y Neuschwansten»

Apellidos de oficio

Don Hugo: ¿Leyó usted, don Víctor, ese artículo que le recomendé sobre el origen de nuestros apellidos de oficio? Don Víctor: Sí, claro, ¡magnífico! Son muy certeras las deducciones que apunta su autora, Isabel Martín. Don Hugo: Sí, fue profesora de mi nieta. Aprendió mucho con ella y le profesa un gran cariño, pero noSigue leyendo «Apellidos de oficio»

Género ínfimo

Don Víctor: El abuelo porfiaba en su decepción cuando Isabelita Bru se rebajó a interpretar algunos papeles de aquellos que llamaban sicalípticos, ¡sin que enseñara nada la pobre!, sino por aquellos ingeniosos equívocos tan atrevidos de principios de siglo. Don Hugo: Pues, según tengo entendido, la muchacha estaba de muy buen ver. Don Víctor: Y,Sigue leyendo «Género ínfimo»