
Don Hugo: Esto sí que eran hijos, don Víctor… ¡dando la vida por el padre!
Don Víctor: Aquello queda para la Historia… fíjese en el 68… pero al menos aquellos chicos, The Doors, hacían gala de la energía exigible en toda rebelión: amor libre, nueva moral desprejuiciada basada en el placer, liberación de toda represión, consumo de estupefacientes…
Don Hugo: Y por mucho que nos empeñáramos los padres, tarde o temprano, nuestros hijos lo habían de imponer: (cantando:) ”Five to one, baby / One in five / The old get older / And the young get stronger / May take a week or may take longer / They´ve got the guns / But we´ve got the number”.
Don Víctor: ¡Qué tiempos aquellos en que los jóvenes nos ganaban por cinco a uno!… Si vieran la pirámide demográfica que nos han dejado con aquello de no tener hijos… ¡por pura comodidad!
Don Hugo: Si es que cuando se impone el principio de placer…
Don Víctor: Pero repare usted, don Hugo, en Maxime Le Forestier… ¿qué clase de proyecto vendía con sus bonitos versos y sus ojos empañados?… (cantando:) “On est tous là pour en finir, disait l´enfant, / Mais peu importe quand. / Je suis né pour aller dessous la terre / et l´oublier avant”.
Don Hugo: Éste no es un revolucionario del 68, sino más bien el profeta del pasotismo: “Como me voy a morir…”
Don Víctor: Quizás fuera más clarividente que los otros al abrazar desde el principio una actitud tan desesperanzada.
Don Hugo: Hay algo que siempre fue motivo de discusión en casa durante aquellos años y nunca les di la razón a mis hijos, pero he llegado a concluir que la actitud y el comportamiento más razonables los perfiló Cat Stevens en su “Father and son”, aunque, por favor, don Víctor, esto no lo mencione ante los míos.
Don Víctor: Y bien, don Hugo, ¿cuál es entonces esa conclusión a la que ha llegado usted?
Don Hugo: Frente a los argumentos adocenados y conformistas del padre, que no consiente en escuchar las inquietudes del hijo, lo único adulto es hacer la maleta y buscar el propio camino.
Don Víctor y don Hugo (cantando:) “Now there´s a way / And I know that I have to go away, / I Know I have to go”
Don Hugo: Calle, don Víctor, por amor de Dios, que por aquí llega mi hijo Luis. Espero que no nos haya oído, que éste no me pasa una.






