Promesa

Don Hugo: Don Víctor, ahora entiendo todo lo que usted me afirmaba del gótico en la catedral de Clermont-Ferrand. Don Víctor: Éste es el efecto milagroso de la luz que justifica el improbabilísimo equilibrio de aquellas estructuras hechas de pilares y baquetones, de arbotantes, nervaduras y toda la plementería. Don Hugo: Sin olvidarnos del horrorosoSigue leyendo «Promesa»

Fútbol y toros

Don Víctor: Le tengo que enseñar esa revista antigua: de izquierda a derecha, sentados a una mesa están Pérez de Ayala, Valle Inclán, lozano aún, y un jovencísimo Juan Belmonte. Don Hugo: ¿Y no estaba Sebastián Miranda? Don Víctor: Se ve que ese día estaba algo indispuesto. Falta también Romero de Torres, por cierto… DonSigue leyendo «Fútbol y toros»

Matador

Don Hugo: ¿Absolutamente romántico dice usted, don Víctor?… ¡Con esos remilgos galantes de «Così fan tutte»? (cantando:) Ed in tanto di dolore, / meschinello, io morrò! Don Víctor: Cuidado, don Hugo, que luego truena: (cantando:) Tradito, schernito, / dal perdido cor. Don Hugo: Sí, sí, muy bien, pero ¿qué me dice usted del «Don Giovanni»?Sigue leyendo «Matador»

Los barcos de Sully Prud´homme

Don Hugo: Decía así: «… porque las mujeres tienen que llorar / Y los hombres, en su curiosidad, han de exponerse a los horizontes engañosos». Don Víctor: Parece algo atávico que venga desde las hordas de cazadores paleolíticos. La Naturaleza lo imponía. Don Hugo: Para mí, que cuando aquel cazador primitivo pasaba las de Caín,Sigue leyendo «Los barcos de Sully Prud´homme»

Lévi-Strauss versus Josep Pla

Don Hugo: Mire que venía yo entusiasmado a esta escapada de una tarde a Mantua, don Víctor… pero… ¿adónde me ha traído usted? Pensaba que me enseñaría la grotta del Palazzo del Te o la Camera degli Sposi en el Palacio Ducal… Don Víctor: Esas cosas, don Hugo, se las conoce usted del derecho ySigue leyendo «Lévi-Strauss versus Josep Pla»