El espíritu de Wamba

Don Víctor: Ve uno tantos buenos propósitos, tanto desprendimiento, ideas tan justas, la utopía reflejada al fin en los ojos de esos revolucionarios… Don Hugo: Sí, todo eso es muy bonito, don Víctor, pero mire usted abajo: muertos despojados, pisados y aplastados… Bruto creyó poder restaurar la república y, ¡ya ve usted!, le salió elSigue leyendo «El espíritu de Wamba»

Verlaine y Kraus

Don Hugo: ¡Déjese usted de romanticismos, don Víctor! El artista es un burgués y no un bohemio… Si ya lo veía Baudelaire… Don Víctor: El bohemio, don Hugo, es rebelde y se atreve a desafiar las convenciones dando rienda suelta a su espíritu crítico… o sea que es un artista moderno. Don Hugo: El espírituSigue leyendo «Verlaine y Kraus»

Persas, turcos y rusos

Don Hugo: Muy bonito, todo precioso, pero ¿no le cargaba a usted un poco ese último acto con esa sucesión inacabable de distintos personajes de cuento presentándose uno tras otro? Don Víctor: Tiene usted razón, don Hugo, casi me estaba volviendo yo más durmiente que la Bella Durmiente. Don Hugo: Yo me he sorprendido cavilandoSigue leyendo «Persas, turcos y rusos»

¡No es eso, no es eso!

Don Víctor: Eso sí que es puro pensamiento mágico, don Hugo. Se creen que las cosas que funcionan, funcionan porque sí, que se pueden trastocar los elementos y mecanismos caprichosamente, y que todo da igual. Don Hugo: ¡Cómo igual!… pero cómo se atreve usted, don Víctor… ¡Muchísimo mejor! ¡Han introducido una genialidad… teatro de vanguardia…Sigue leyendo «¡No es eso, no es eso!»

¿Quién dijo «vino»?

Don Víctor: ¡Maravilloso, maravilloso, don Hugo! Desde luego estos arquitectos de ahora les dan mil vueltas a todos los que los han precedido. ¡Déjese usted de gigantes como los de Giulio Romano que, en su guerra contra los dioses, destruyen a patadas palacios colosales…! Don Hugo: … o ese inútil de Sansón removiendo las columnasSigue leyendo «¿Quién dijo «vino»?»