Don Víctor: Estaba leyendo ayer una novela, hoy desconocida, que saqué de la biblioteca de mi abuelo: «Casta de hidalgos», de Ricardo León. Don Hugo: ¡Ah, sí, el autor de «El amor de los amores»! Don Víctor: Le he anotado un pasaje, que me llamó la atención, sobre lo que sintió uno de los personajesSigue leyendo «Cuba»
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Voces y puntas
Don Víctor: Don Hugo, he estado estudiando esa clasificación de voces, que ha hecho usted, a partir de su comparación con las puntas del toro de lidia. Se me antoja muy interesante. Don Hugo: ¡Cómo lo celebro, don Víctor!… ¿verdad que resulta muy ilustrativo ese efecto sinestésico para sugerir un sonido mediante una imagen? DonSigue leyendo «Voces y puntas»
Mujer espartana
Don Hugo: La última de Isidro Cuenca: que la mujer actual vale menos que la de antes, salvo en la cuestión de las piernas. Don Víctor: Hombre, claro, las piernas femeninas no se veían antaño. Don Hugo: No quise discutir; le di la razón en lo segundo porque nunca como ahora la mujer ha gozadoSigue leyendo «Mujer espartana»
Cuentos
Don Víctor: Claro, don Hugo, es que no todo va a ser Perrault, los Grimm y Andersen… Don Hugo: Sí, sí, don Víctor, pero llevamos dos horas y media y hemos quedado en el teatro con las señoras y no vamos a llegar a tiempo. Don Víctor: Es que no me gusta ninguno. El queSigue leyendo «Cuentos»
La segunda romanización
Don Hugo: O sea que está usted de acuerdo con las manifestaciones del Presidente López Obrador. Don Víctor: Sí, estoy tan convencido como él de que el Rey Felipe VI ya está tardando demasiado en vestirse de saco y peregrinar hasta los pies de la Gran Pirámide de Tenochtitlán para subirla de rodillas escalón aSigue leyendo «La segunda romanización»
Médicas y enfermeros
Don Víctor: ¡Cómo se parece esto de «médicas y enfermeros» a aquellas inversiones carnavalescas del mundo al revés que tanto gustaron siempre! Don Hugo: ¿Se está usted refiriendo, don Víctor, a las clásicas destrozonas? Dentro de la perspectiva psicoanálitica, cuando el hombre se disfraza de mujer en las Carnestolendas estaría satisfaciendo esa pulsión homosexual ocultaSigue leyendo «Médicas y enfermeros»
Cristo y Marx
Don Hugo: Me llamó por teléfono mi nieto Rafita, que estaba haciendo un trabajo para la asignatura de Religión, sólo para preguntarme si Jesucristo era comunista. Don Víctor: ¡Atiza, don Hugo, eso le pasa a usted por estar jubilado! Tenía que habérselo preguntado a sus padres, pero, claro, ¡trabajan tanto!… bueno, ¿y qué le contestóSigue leyendo «Cristo y Marx»
Sub-proletarios
Don Víctor: Mire, don Hugo, lo traigo escrito porque hay pasajes en estos textos de Pasolini, metido a crítico cinematográfico, que me hacen pensar en nuestros pícaros… Vea si no se le podría aplicar lo siguiente a, por ejemplo, Guzmán de Alfarache: «Aquí estoy yo, pobre que conoce el mundo de verdad, el mundo deSigue leyendo «Sub-proletarios»
Libertad y delito
Don Hugo: Se lo he traído porque creo que nadie como Burguess ha planteado el problema con tanta claridad y eficacia: «Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre». Don Víctor: Lo comprobaré con mucho interés, don Hugo… Yo creo que en la película quedó bien recogida la protesta del sacerdote de laSigue leyendo «Libertad y delito»
Objet trouvé
Don Hugo: ¿Recuerda usted, don Víctor, aquella discusión que tuvimos sobre el objet trouvé y el ready-made, cómo no llegamos a ponernos de acuerdo?… Don Víctor: Pienso en ello todos los días y nunca lo traigo a colación por temor a un nuevo disgusto. Don Hugo: Creo que ya lo tengo todo arreglado. Ayer meSigue leyendo «Objet trouvé»