El ocaso de las diosas

Don Hugo: ¡A buena hora se les habría  ocurrido en una gran producción de los años 40 poner de princesa de las galaxias a una chiquilla descolorida y con cara de acelga! Don Víctor: Ni para princesa ni para gitana que baila en la playa. Acuérdese usted, don Hugo, de Maureen O´hara como Esmeralda deSigue leyendo «El ocaso de las diosas»

Relevantes y anodinos

Don Víctor: Ponga entonces un dedo en el mapa… por supuesto sobre tierras emergidas. Don Hugo: Marchando, don Víctor… ¡El Báltico! Don Víctor: Pues empezamos bien. Mire que le he dicho: “tierra firme”. Don Hugo: ¡Qué más da, si el Báltico casi no tiene agua y ni siquiera es salada! Ahora, para ser tan pequeñoSigue leyendo «Relevantes y anodinos»

Las dos naturalezas

Don Hugo: Ganar terreno al mar donde cultivar tulipanes; plantar vergeles donde hubo tierra yerma; trazar rutas comerciales más allá de las ondas amenazantes y trazar y abrir puertos que sean refugio en riberas ignotas; desecar marismas insalubres donde prosperen opimas plantaciones; erigir fabriles manufacturas donde transformar la materia prima; arrancar de las entrañas deSigue leyendo «Las dos naturalezas»

Boadella es el Arcipreste

Don Hugo: No lo he soñado, don Víctor. En una entrevista que le hicieron hace un año, aseguraba Boadella que estaba considerando el montaje teatral del Libro de Buen Amor. Don Víctor: Si de verdad lo consideraba, lo hará sin duda. Don Hugo: Los apólogos… Don Víctor: … los siete pecados capitales… Don Hugo: …Sigue leyendo «Boadella es el Arcipreste»