Sonámbulos

Don Víctor: Menos mal que lo encuentro, don Hugo. ¿Qué le ha parecido la experiencia? Don Hugo: ¡Demoledora! Nunca pensé pasarlo tan mal entre tantas maravillas. Don Víctor: ¡Pero qué me dice!, ¿No ha multiplicado su placer el escuchar tan aclaradores análisis en presencia de estas obras maestras?… Don Hugo: Si no he visto nada…Sigue leyendo «Sonámbulos»

A vueltas con los hermanos Marx

Don Hugo: Ya que las señoras van esta tarde de compras, le sugiero que usted y yo veamos una película antigua. Don Víctor: Con tal de que no sea de Maurice Chevalier… Don Hugo: No, ¡de los hermanos Marx! Don Víctor: Hombre, aquí, en París, no parece lo más propio… Don Hugo: Es que quieroSigue leyendo «A vueltas con los hermanos Marx»

El autobús de Adler

Don Víctor: A veces pienso, don Víctor, si viviremos mucho más… Don Hugo: Destierre usted esos pensamientos, don Víctor; pero ¿es que no leyó usted el libro que le presté de Adler, el psicoanalista? Don Víctor: Ahora mismo no caigo… Don Hugo: Da igual. Dice que cuando uno sueñe que pierde el tren, debe esforzarseSigue leyendo «El autobús de Adler»

El que venga detrás, que arree

Don Hugo: Lo mismo que ve usted en esta serie de Botticelli, así era la costa cuando de pequeños nos llevaban a veranear a aquella casa de pescadores. Don Víctor: Pues este verano nos invitaron los hijos unos días a Julita y a mí y aquello era como Manhattan. Don Hugo: Claro, primero un incendioSigue leyendo «El que venga detrás, que arree»