Don Hugo: Don Víctor, ahora entiendo todo lo que usted me afirmaba del gótico en la catedral de Clermont-Ferrand. Don Víctor: Éste es el efecto milagroso de la luz que justifica el improbabilísimo equilibrio de aquellas estructuras hechas de pilares y baquetones, de arbotantes, nervaduras y toda la plementería. Don Hugo: Sin olvidarnos del horrorosoSigue leyendo «Promesa»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Esenios
Don Víctor: ¡Vaya noche la del sábado! ¡Menos mal que al final se arregló todo y cada uno en su casa y Dios en la de todos! Don Hugo: Sí, «ustedes por aquí y ustedes por allá». Don Víctor: Y que no es la primera vez que Isidro Cuenca nos mete en estos berenjenales… ¡queSigue leyendo «Esenios»
Caritas
Don Víctor: Últimamente no hago más que darle vueltas a algunas cosas de Delacroix, de Baudelaire y de… Don Hugo: ¿Viollet-Le-Duc? Don Víctor: No, de Josep Pla. Don Hugo: No siga usted, don Víctor… lo que le atormenta no puede ser sino una cuestión estética. Don Víctor: En efecto, don Hugo. Me refiero a aquelloSigue leyendo «Caritas»
Prêt-à-porter
Don Víctor: Aunque fueran Picassos, ¿por qué no hay ya pintores? Don Hugo: Pues por el mismo motivo que ya no hay sastres. Don Víctor: No le veo la relación, don Hugo. Don Hugo: Piense usted en los hermanos Carracci, en Tintoretto, en Maino, en… Don Víctor: ¿Que son manieristas todos ellos? Don Hugo: Sí,Sigue leyendo «Prêt-à-porter»
Tres trinidades
Don Hugo: ¡Es otra trinidad, don Víctor! Don Víctor: Hombre, don Hugo, no se ponga usted blasfemo. La otra trinidad, la diabólica, bien la aprendimos usted y yo, que es «Mundo, Demonio y Carne». Don Hugo: Pues lo mismo pasa con la Salud, el Dinero y el Amor. La canción tiene razón. Es la trinidadSigue leyendo «Tres trinidades»
Mitos repreocesados
Don Víctor: ¡Dichosos los ojos que le ven, don Hugo!… Por fin me recibe usted. ¿Cuál es resultado de tantas investigaciones?… ¿Lo era o no lo era? Don Hugo: He buscado por todas partes y no he encontrado el menor indicio. En cambio no doy abasto recogiendo elogios de la mujer… pero no sólo comoSigue leyendo «Mitos repreocesados»
Fútbol y toros
Don Víctor: Le tengo que enseñar esa revista antigua: de izquierda a derecha, sentados a una mesa están Pérez de Ayala, Valle Inclán, lozano aún, y un jovencísimo Juan Belmonte. Don Hugo: ¿Y no estaba Sebastián Miranda? Don Víctor: Se ve que ese día estaba algo indispuesto. Falta también Romero de Torres, por cierto… DonSigue leyendo «Fútbol y toros»
Matador
Don Hugo: ¿Absolutamente romántico dice usted, don Víctor?… ¡Con esos remilgos galantes de «Così fan tutte»? (cantando:) Ed in tanto di dolore, / meschinello, io morrò! Don Víctor: Cuidado, don Hugo, que luego truena: (cantando:) Tradito, schernito, / dal perdido cor. Don Hugo: Sí, sí, muy bien, pero ¿qué me dice usted del «Don Giovanni»?Sigue leyendo «Matador»
Los barcos de Sully Prud´homme
Don Hugo: Decía así: «… porque las mujeres tienen que llorar / Y los hombres, en su curiosidad, han de exponerse a los horizontes engañosos». Don Víctor: Parece algo atávico que venga desde las hordas de cazadores paleolíticos. La Naturaleza lo imponía. Don Hugo: Para mí, que cuando aquel cazador primitivo pasaba las de Caín,Sigue leyendo «Los barcos de Sully Prud´homme»
Lévi-Strauss versus Josep Pla
Don Hugo: Mire que venía yo entusiasmado a esta escapada de una tarde a Mantua, don Víctor… pero… ¿adónde me ha traído usted? Pensaba que me enseñaría la grotta del Palazzo del Te o la Camera degli Sposi en el Palacio Ducal… Don Víctor: Esas cosas, don Hugo, se las conoce usted del derecho ySigue leyendo «Lévi-Strauss versus Josep Pla»