La verdad teatral

Don Víctor: Pero, ¿cómo ignorar la gloriosa tradición cómica de la ópera bufa, con aquellos bajos italianos tan cantantes, dotados de tales flexibilidad y legato, capaces de un fraseo vertiginoso como del más belcantista virtuosismo, a la par que eran prodigiosos histriones? Don Hugo: Le recuerdo, don Víctor, que no hace tantos años hemos llegadoSigue leyendo «La verdad teatral»

Hay diferencias

Don Víctor: Empiece usted por comparar esto con cualquier Virgen con el Niño a la puerta de casa, de un Murillo, y obtendrá prácticamente la respuesta a todo. Don Hugo: Cómo celebro que sea usted tan concreto, don Víctor, porque es que después de discutir con Cuenca, Planes-Bellmunt y Lacasa sobre Manierismo y Barroco, salimosSigue leyendo «Hay diferencias»

Bastardía

Don Hugo: Escuche un momento, don Víctor, que luego seguirá usted con “Camino”. Fíjese en lo que dice Edmundo el Bastardo: “¿Acaso la configuración de mi cuerpo no se halla bien proporcionada, no atesora mi ánimo largueza y no resultan mis hechuras agraciadas…?” Don Víctor: Hombre, don Hugo, tiene mucha razón el chico… No porSigue leyendo «Bastardía»

El canon atlético

Don Hugo: ¿Recuerda usted, don Víctor, lo bien que lo pasaron las señoras en aquella “descente de la Dordogne”? Don Víctor: Sí, qué bien se les daba remar. ¡Y yo me sentía como nunca!, ¡qué viaje tan tonificante, qué acampadas y qué restaurantes maravillosos! Don Hugo: Ha sido de los mejores, como para una deSigue leyendo «El canon atlético»

Catherine Deneuve en los Infiernos

Don Víctor: Claro, don Hugo, pero a ver qué escultor se puede permitir fundir en bronce una obra de cuatro metros de alto para que luego se quede muerta de risa en un taller y él teniendo que pagar encima el alquiler. Mi hijo Francisco sólo puede trabajar por encargos a partir de anticipos aSigue leyendo «Catherine Deneuve en los Infiernos»