Don Hugo: Me hace el efecto de encontrarme incrustado en una de esas preciosas taraceas del Colegio del Cambio en Perugia. Don Víctor: Sí, como en una ciudad ideal de la escuela de Piero. Don Hugo: En la realidad, apenas pasaron entonces de hacer alguna plaza, pero aquello ya bastaba para imprimir un carácter ciudadanoSigue leyendo «Cuestión de ladrillos»
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Poetas y locos
Don Víctor: Ya lo dice el refrán: “De poetas y locos, todos tenemos un poco”. Don Hugo: Ésa es la condición humana: el hombre es un animal simbólico, dotado de imaginación, mientras que la percepción animal es meramente sensible. Por otra parte, el desarrollo de la conciencia, ausente en el animal, lleva aparejado el peligroSigue leyendo «Poetas y locos»
Soledades
Don Hugo: Va a ser un díptico para regalarle a Dolores en nuestro aniversario. Don Víctor: Ah, claro, y el segundo recreará, por contraposición, una soleada plaza toscana. Don Hugo: Pues, la verdad, don Víctor, no es mala su idea, pero mi intención es otra… algo así como el desierto de la Tebaida, con esaSigue leyendo «Soledades»
Elaboración de un retrato
Don Víctor: Infantilización de la sociedad, adoctrinamiento acrítico de los ciudadanos, fanatización de las masas… Don Hugo: ¿Kim Jong Un? Don Hugo: … propaganda mentirosa, machaconamente repetitiva y manipuladora, control de los medios de comunicación y proliferación de sicofantes… Don Hugo: ¿Goebbels y su amo Adolf Hitler? Don Víctor: … hostigamiento al pensamiento crítico ySigue leyendo «Elaboración de un retrato»
La visita a la fragua
Don Víctor: ¡Qué distintas las entradas de Kraus en el escenario de La Zarzuela de aquélla a la que asistimos entre aplausos cuando estuvimos en el Metropolitan! Don Hugo: Ya conoce usted a los americanos. ¡No hay quien los gane a simpáticos y hospitalarios cuando se ponen! Son buenos chicos, todo corazón. Don Víctor: RecuerdoSigue leyendo «La visita a la fragua»
Genealogías gongorinas
Don Víctor: Ya veo por dónde va usted, don Hugo: me parece que ha llegado a la conclusión de que, entre tantas cosas como le inspiraran a Quevedo su paso por Venecia, estaría ese hallazgo de “un hombre a una nariz pegado”… ¡la máscara del Capitano! Don Hugo: Sí, pero no para ahí la cosa.Sigue leyendo «Genealogías gongorinas»
Mariana lo tiene loco
Don Víctor: Cómo se transluce lo que usted decía, don Hugo, a propósito del paso de Jardiel Poncela por Hollywood: esa trama tan inquietante y policíaca de la “Eloísa está debajo de un almendro” bebe del cine norteamericano de entonces; y me refiero también al mudo. Don Hugo: Ahí le quería yo llevar, don Víctor.Sigue leyendo «Mariana lo tiene loco»
Vulgar versus obsceno
Don Hugo: ¡La chocita del loro! Aquí acabamos la semana pasada los del cumpleaños de Isidro Cuenca. Don Víctor: Casi me estoy alegrando de haber caído enfermo aquel día ahorrándome ese suplicio… aunque, eso sí, lamento no haber visto a Dupré. Don Hugo: ¡Qué voy a decirle, don Víctor! Isidro se empeñó hasta el puntoSigue leyendo «Vulgar versus obsceno»
Revisando a Groucho
Don Hugo: Pero dígame, don Víctor, ¿de manera que ya no quiere usted disfrazarse de Groucho esta vez, con lo bien que lo hizo hace cinco años? Don Víctor: Es que mi visita ayer a Resu, en su residencia, lo ha cambiado todo. Don Hugo: ¿No me diga que ha tenido un bajón o queSigue leyendo «Revisando a Groucho»
Actualizarse o morir
Don Hugo: Ya es hora de actualizarse, don Víctor. Hace tiempo que vengo pensando en que se debería pasar del 4-2-3 al 4-1-4. Don Víctor: Imposible, don Hugo; no salen las cuentas. Le falta un jugador. ¡Ah, ya entiendo!… Quiere usted aplicar el sistema decimal también al fútbol. Don Hugo: ¿Qué fútbol dice usted? LeSigue leyendo «Actualizarse o morir»