Don Víctor: Pero cuente, cuente, don Hugo, lo de esa comida que le han tenido que pagar sus hijos tintinólogos… ¡El mundo al revés! Don Hugo: Creían saberlo todo y se apostaron conmigo una comida a que yo no sabría nada de Tintín, que ellos no supieran. Don Víctor:¿No sería sobre la diferencia entre HernándezSigue leyendo «Tintinólogos»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Piojos
Don Víctor: ¿Será cierto lo que Galdós pone en boca de Cabrera, que si quería eliminar a media España, era sólo por suscitar el miedo suficiente en la otra media para poder gobernar? Don Hugo: ¡Quién sabe, don Víctor!… Sonesas cosas que dicen los salvapatrias. Don Víctor: Parece mentira, don Hugo, que todavía no seSigue leyendo «Piojos»
¡No es eso, no es eso!
Don Víctor: Eso sí que es puro pensamiento mágico, don Hugo. Se creen que las cosas que funcionan, funcionan porque sí, que se pueden trastocar los elementos y mecanismos caprichosamente, y que todo da igual. Don Hugo: ¡Cómo igual!… pero cómo se atreve usted, don Víctor… ¡Muchísimo mejor! ¡Han introducido una genialidad… teatro de vanguardia…Sigue leyendo «¡No es eso, no es eso!»
¿Quién dijo «vino»?
Don Víctor: ¡Maravilloso, maravilloso, don Hugo! Desde luego estos arquitectos de ahora les dan mil vueltas a todos los que los han precedido. ¡Déjese usted de gigantes como los de Giulio Romano que, en su guerra contra los dioses, destruyen a patadas palacios colosales…! Don Hugo: … o ese inútil de Sansón removiendo las columnasSigue leyendo «¿Quién dijo «vino»?»
HABLEMOS BONITO
Don Víctor: No sé si voy a volver porque el último día discutí con la monitora. Don Hugo: ¡Tenga usted paciencia, don Víctor!, que ha de completar su rehabilitación. Don Víctor: Pues que no me manden imposibles. Me dijo: “Víctor, te he dicho que respires lento” y cuando le repliqué que podía intentar respirar másSigue leyendo «HABLEMOS BONITO»
Milicianos
Don Hugo: ¡Las vueltas que da la Historia, don Víctor! Este barrio, en el siglo XVII, era el mejor de Nápoles, trazado en damero y recién estrenado. ¡Si los españoles procuraban no aventurarse fuera de él, tal era la inseguridad del resto de la ciudad! Don Víctor: Y yo, en cambio, ahora mismo, estoy inclusoSigue leyendo «Milicianos»
LENGUAJE INCLUSIVO
Don Víctor: ¡Lástima que esta vez no hayamos podido conseguir localidades con buena visibilidad! Don Hugo: Pues sí, don Víctor, porque me barrunto que con estos montajes de ahora, podríamos contemplar, por primera vez, el acuchillamiento de Arturo a manos de Lucia, en el lecho nupcial. Don Víctor: ¡Atiza, don Hugo, un crimen “de género”Sigue leyendo «LENGUAJE INCLUSIVO»
Eisenstein
Don Hugo: Los planos son de una belleza cautivadora. Don Víctor: Y hay algunos movimientos de cámara que le cortan a uno el hipo. Don Hugo: Uno comprende entonces cómo se fue poniendo en pie el discurso cinematográfico tras el que iban todos los demás. Eso es innegable, pero… Don Víctor: Como buen precursor, EisensteinSigue leyendo «Eisenstein»
Pacientes
Don Hugo: ¿No me diga usted, don Víctor, que aún no ha terminado la lectura de «Sueño y Mito» de Karl Abraham? Don Víctor: Me va a perdonar usted, don Hugo, pero le confieso que ni siquiera he podido empezar. Don Hugo: Pero, ¿cómo es posible?… Así, ¿cómo va usted a entender nunca la baseSigue leyendo «Pacientes»
Bizancio
Don Hugo: Todo esto deja atrás muchos de los presupuestos clásicos. Es cierto que el Imperio había derivado hacia una progresiva orientalización, pero aquí no hubo nunca ruptura. Don Víctor: Sí, sí, se evolucionaba con naturalidad e incluso se seguía progresando en muchas cosas… Si no le da vértigo, don Hugo, mire usted hacia arribaSigue leyendo «Bizancio»