¡No es eso, no es eso!

Don Víctor: Eso sí que es puro pensamiento mágico, don Hugo. Se creen que las cosas que funcionan, funcionan porque sí, que se pueden trastocar los elementos y mecanismos caprichosamente, y que todo da igual. Don Hugo: ¡Cómo igual!… pero cómo se atreve usted, don Víctor… ¡Muchísimo mejor! ¡Han introducido una genialidad… teatro de vanguardia…Sigue leyendo «¡No es eso, no es eso!»

¿Quién dijo «vino»?

Don Víctor: ¡Maravilloso, maravilloso, don Hugo! Desde luego estos arquitectos de ahora les dan mil vueltas a todos los que los han precedido. ¡Déjese usted de gigantes como los de Giulio Romano que, en su guerra contra los dioses, destruyen a patadas palacios colosales…! Don Hugo: … o ese inútil de Sansón removiendo las columnasSigue leyendo «¿Quién dijo «vino»?»

HABLEMOS BONITO

Don Víctor: No sé si voy a volver porque el último día discutí con la monitora. Don Hugo: ¡Tenga usted paciencia, don Víctor!, que ha de completar su rehabilitación. Don Víctor: Pues que no me manden imposibles. Me dijo: “Víctor, te he dicho que respires lento” y cuando le repliqué que podía intentar respirar másSigue leyendo «HABLEMOS BONITO»

LENGUAJE INCLUSIVO

Don Víctor: ¡Lástima que esta vez no hayamos podido conseguir localidades con buena visibilidad! Don Hugo: Pues sí, don Víctor, porque me barrunto que con estos montajes de ahora, podríamos contemplar, por primera vez, el acuchillamiento de Arturo a manos de Lucia, en el lecho nupcial. Don Víctor: ¡Atiza, don Hugo, un crimen “de género”Sigue leyendo «LENGUAJE INCLUSIVO»

Bizancio

Don Hugo: Todo esto deja atrás muchos de los presupuestos clásicos. Es cierto que el Imperio había derivado hacia una progresiva orientalización, pero aquí no hubo nunca ruptura. Don Víctor: Sí, sí, se evolucionaba con naturalidad e incluso se seguía progresando en muchas cosas… Si no le da vértigo, don Hugo, mire usted hacia arribaSigue leyendo «Bizancio»