Wagner

Don Hugo: No encuentro en él por ninguna parte el morbo romántico…Don Víctor: Es verdad, asoma más bien el panfletario social.Don Hugo: A pesar de ello, nadie más alejado del realismo.Don Víctor: Baste con pensar en los temas: leyendas, héroes mitológicos…Don Hugo: ¿Y cómo considerar simbolistas sus construcciones mastodónticas?Don Víctor: ¿Qué opina de su líneaSigue leyendo «Wagner»

El barbero de Panticosa

Don Hugo: Ya estamos en Panticosa, don Víctor. Ve usted cómo, total, diez kilómetros tampoco es para tanto.Don Víctor: ¡Por fin, don Hugo!… ¿Seguirá todavía la barbería de la que hablaba mi padre?Don Hugo: ¿Tiene fama la barbería de Panticosa? Pues, si quiere usted, nos hacemos la barba ahora mismo y de paso descansamos unSigue leyendo «El barbero de Panticosa»

Chicha y limoná

Don Víctor: Siempre que estoy viendo el fútbol, me pregunta Julita: «Pero cómo te puede entretener pasarte hora y media viendo a unos chicos corriendo detrás de una pelota?Don Hugo: Ahí es nada: ¡la eterna pelota! Nunca hubo ni habrá juguete tan perfecto… ¡Pero si es que es la esfera, don Víctor! ¡Dígaselo usted aSigue leyendo «Chicha y limoná»

Escritores españoles

Don Víctor: ¿Se da usted cuenta, don Hugo, de que antes mucha gente creía que Julio Verne, Alejandro Dumas y Víctor Hugo eran grandes escritores españoles?Don Hugo: Es verdad, lo hispanizábamos todo. Así incluso nos apropiamos también de la obra de Emilio Zola.Don Víctor: Si tengo yo en casa los dramas de Guillermo Shakespeare, queSigue leyendo «Escritores españoles»

Mundo, Demonio y saltamontes

Don Víctor: Le quiero decir una cosa, don Hugo. Por más que llevo años leyendo «Alfa y Omega» todas las semanas, todavía sigo sin aclararme sobre qué era aquello tan misterioso de «mundo, demonio y carne».Don Hugo: ¡Los enemigos del alma!… Le confieso a usted, don Víctor, que lo de la carne me trajo aSigue leyendo «Mundo, Demonio y saltamontes»