Una voz clama en el dsierto

Don Víctor: Fíjese, don Hugo, en el «Profeta» de Gargallo. ¿No cree usted que esa boca abocinada que truena en el desierto es la misma que llama al combate a los galos en «La Marsellesa» de Rude?Don Hugo: Tiene usted razón, don Víctor. Dos figuras que son todo voz. Ambas, qué duda cabe, nos remitenSigue leyendo «Una voz clama en el dsierto»

Amistad

Don Víctor: Mire, don Hugo, ya he encontrado el disco aquel del que le hablaba.Don Hugo: ¡Hombre, qué bien, don Víctor!, ¡»Dúos de amistad» de Giuseppe Verdi!… Cuántas veces estos grandes amigos no terminarán acuchillándose!…Don Víctor: Como precisamente casi ocurre con los «dos amigos» de «El Curioso Impertinente».Don Hugo: Es verdad, aunque afortunadamente muchos hanSigue leyendo «Amistad»

Obscenos

Don Víctor: Mire usted, don Hugo, lo que dice Kerry. Le parece «obsceno» que Al -Assad recurra a las armas químicas.Don Hugo: De qué se me escandaliza usted, don Víctor, si eso está a la orden del día. ¿No llaman también «obscenidad» a la ostentación de riqueza en determinadas circunstancias?Don Víctor: ¡Es verdad! También resultaSigue leyendo «Obscenos»