Mundo perfecto

Don Hugo: Entre estas cuatro paredes uno creería posible un mundo perfecto… Don Víctor: ¡Quién como Rafael! Casi nos veo transportados a esa academia, con los filósofos griegos mirando al otro lado el triunfo de la Eucaristía, sin enfrentamiento entre fe y razón, sino confluencia en un todo armónico. Don Hugo: ¡Edificante! Probablemente estamos dentroSigue leyendo «Mundo perfecto»

Cocina de vanguardia

Don Víctor: Uno los oye hablar y le parece estar escuchando al mismísimo Malevich disparatando sobre el arte del futuro. Don Hugo: Con esa petulante invocación de los últimos avances científicos, con esas alteraciones de la estructura molecular, con técnicas nuevas como el lanzallamas… Don Víctor: Que, por cierto, ya se ha prohibido como armaSigue leyendo «Cocina de vanguardia»

Virtus versus Nobilitas

Don Víctor: De manera que usted, don Hugo, sigue estando de acuerdo con Ortega en aquello de que la Historia de España no puede comprenderse sin la historia del toreo. Don Hugo: ¡Más que nunca, don Víctor!… y eso me tiene especialmente preocupado: la contestación nacionalista y animalista hacia la tauromaquia es la metáfora deSigue leyendo «Virtus versus Nobilitas»

Arráncate los ojos

Don Víctor: Leí ayer en la prensa unas declaraciones del actor Alberto Sanjuán, en las que afirmaba que iba a hacer propósito de enmienda con respecto a su manera de mirar a las mujeres. Don Hugo: ¡Vamos, lo que nos enseñaban de pequeños como “conciencia escrupulosa”! Don Víctor: Sí, hasta aquel catecismo tan levítico eraSigue leyendo «Arráncate los ojos»

El ocaso de las diosas

Don Hugo: ¡A buena hora se les habría  ocurrido en una gran producción de los años 40 poner de princesa de las galaxias a una chiquilla descolorida y con cara de acelga! Don Víctor: Ni para princesa ni para gitana que baila en la playa. Acuérdese usted, don Hugo, de Maureen O´hara como Esmeralda deSigue leyendo «El ocaso de las diosas»

Relevantes y anodinos

Don Víctor: Ponga entonces un dedo en el mapa… por supuesto sobre tierras emergidas. Don Hugo: Marchando, don Víctor… ¡El Báltico! Don Víctor: Pues empezamos bien. Mire que le he dicho: “tierra firme”. Don Hugo: ¡Qué más da, si el Báltico casi no tiene agua y ni siquiera es salada! Ahora, para ser tan pequeñoSigue leyendo «Relevantes y anodinos»