Don Víctor: El caso es que me llama la atención que siga habiendo tantos buenos fotógrafos que se obstinen en presentarnos el mundo en blanco y negro, como cuando éramos chicos. Don Hugo: Pues es verdad, don Víctor. Sin ir más lejos, el otro día me topé en el periódico con unas fotos de LetiziaSigue leyendo «Battaglia y Basilico»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Móviles
Don Hugo: ¿A que le costó a usted lo indecible, don Víctor, resistirse a la moda de los piercings? Don Víctor: No crea, don Hugo, no fue para tanto… Cuando sí que he tenido que hacerme violencia, ha sido con la fiebre de los tatuajes. ¡Tenía tantas ganas de dar una sorpresa a Julita!… MenosSigue leyendo «Móviles»
Boadella es el Arcipreste
Don Hugo: No lo he soñado, don Víctor. En una entrevista que le hicieron hace un año, aseguraba Boadella que estaba considerando el montaje teatral del Libro de Buen Amor. Don Víctor: Si de verdad lo consideraba, lo hará sin duda. Don Hugo: Los apólogos… Don Víctor: … los siete pecados capitales… Don Hugo: …Sigue leyendo «Boadella es el Arcipreste»
Exabruptos y esperanza
Don Hugo: Si es que hasta tiene las nalgas amoratadas y todavía sigue atizándole la Virgen. Don Víctor: Lo que más me llama la atención es la expresión circunspecta de los tres surrealistas que espían por el ventanuco. ¿Está entre ellos el propio Max Ernst? Don Hugo: Sí, junto al Papa Breton y Éluard. DonSigue leyendo «Exabruptos y esperanza»
Amos y esclavos
Don Víctor: Yo, don Hugo, contemplando este aparatoso retrato, no puedo por menos de pensar en un eterno: el criado sacándole las castañas del fuego al incompetente patrón con ambiciones de abeja reina. Don Hugo: Si es igual que eso del ordenanza Tudela en la fábrica incautada por los rojos en “Consejo obrero” de ChavesSigue leyendo «Amos y esclavos»
Braque y Canaletto
Don Hugo: Represéntese usted de este lado de la columna del rey, la ciudad de Varsovia reconstruida a partir de unas vedute que hubiera tomado el reflexivo Braque… Don Víctor: Me imagino algo así como las vistas de l´Estaque, pero más a lo grande. Don Hugo: ,,, y de este otro lado, contemple lo queSigue leyendo «Braque y Canaletto»
Capitán Chinchilla
Don Hugo: Era leer en el metro “asiento reservado a los caballeros mutilados” y me imaginaba, acomodándose muy ceremoniosamente, al capitán Chinchilla. Don Víctor: ¡Ah, el de “Gil Blas”! Yo también lo admiré desde adolescente cuando leí aquel libro: ingenioso, grave, de intachable moralidad y muy delicado en punto de honra… Don Hugo: … aménSigue leyendo «Capitán Chinchilla»
Un escrúpulo
Don Víctor: Una de las cosas que más temo, don Hugo, es que un día, en las lecturas de la misa, me larguen la historieta de Sansón. Tengo pensado, en cuanto me dé cuenta de qué se trata, ponerme en pie y, como si estuviera indispuesto, salirme a la calle a toda prisa. Don Hugo:Sigue leyendo «Un escrúpulo»
José Luis Moreno
Don Víctor: Ahora resulta que José Luis Moreno es malísimo. No sé… ¡que decidan los tribunales! No obstante, salga lo que salga, su labor al frente del Calderón ha sido encomiable. Don Hugo: Es cierto. Fue la única alternativa privada con continuidad al oficial teatro de la Zarzuela. Don Víctor: Cuántos años no habremos disfrutadoSigue leyendo «José Luis Moreno»
Cuentos para niños
Don Víctor: ¡Desde lo alto de este trono, cuarenta y cinco siglos contemplan las mudanzas en la compostura de los gobernantes! Don Hugo: Cuando Napoleón dirigió la mirada de sus soldados hacia el pináculo de las pirámides, quería hacer de ellos unos héroes, tal y como lo era él mismo. Don Víctor: Sí, y porSigue leyendo «Cuentos para niños»