
Don Víctor: Amor, muerte y trascendencia… de momento. ¿Qué le parece, don Hugo?
Don Hugo: Mire, “Muerte” no la tenía… ¿Y si añadiéramos también “Belleza” y “Conocimiento”?
Don Víctor: ¡Estupendamente! Creo que ya lo tenemos.
Don Hugo: Qué duda cabe que Amor, Muerte y Trascendencia están en todas las culturas…
Don Víctor: … pero tiene usted mucha razón al incorporar Belleza y Conocimiento.
Don Hugo: Ésa es la suerte que tenemos los herederos de los griegos. El arte que no es griego no llega nunca a emanciparse del primitivismo. Sólo los griegos recrearon la realidad de una manera fiel y a la vez idealizada.
Don Víctor: Tiene usted toda la razón. En cuanto al conocimiento, superan el mito y establecen el Logos, que es la cifra del saber científico y, por tanto, objetivo.
Don Hugo: Pero, don Víctor, vuelva usted la vista hacia el horizonte, idéntico a aquél que contemplaron los navegantes helenos. A la luz de lo que hemos hablado, ¿no le parece una imagen más elocuente y poderosa que la prolijidad de todo cuanto hemos estudiado?
Don Víctor: Claro que sí, don Hugo… pero mire, mire, ¡si está surgiendo de las aguas la diosa Afrodita!
Don Hugo: ¡Don Víctor, no me venga usted ahora con mitos!