La máscara caída

Don Hugo: Si se tratara de una comedia dieciochesca, reprocharíamos al autor que sobra esta reiteración para dejar en evidencia la cobarde inconsistencia de nuestro tartufo desenmascarado.Don Víctor: Claro, don Hugo: subrayar con su incomparecencia a los funerales solemnes de Valencia la deshonrosa espantada de Paiporta.Don Hugo: ¡Pero menos mal que Él “está bien”!Don Víctor:Sigue leyendo «La máscara caída»

La edad crítica

Don Víctor: Me inquieta tanto esa mirada aprensiva, ese gesto desazonado… no sé… ¿qué edad le parece a usted, don Hugo, que tendría Rembrandt cuando acabó ese autorretrato?Don Hugo: Frisando los treinta, creo yo.Don Víctor: ¿Será verdad entonces cuanto afirma Goethe de que después de esa edad “todo inocente o entusiasta se convierte en unSigue leyendo «La edad crítica»

Modernización fulminante

Don Víctor: Pero, don Hugo, ¡parece que la haya tomado usted con los turcos! Don Hugo: Es que fíjese usted si no será sorprendente que en un país tan grande, de la noche a la mañana, se pase de escribir en caracteres arábigos a hacerlo en caracteres latinos, a una orden del señor Kemal. DonSigue leyendo «Modernización fulminante»

Ricardo de la Vega y Shakespeare

Don Víctor:  Don Hugo, ¿cómo lleva usted esa charla sobre las raíces shakesperianas de “La Verbena de la Paloma”? Don Hugo: ¡Increíble, don Víctor! Permítame usted que me guarde las revelaciones más importantes. De momento, tan sólo le mostraré un par de perlas, con la condición de que no desvele usted nada a nadie, niSigue leyendo «Ricardo de la Vega y Shakespeare»

Entre Buonaroti y Giambologna

Don Víctor: Es de lo más interesante. Dice que la última elegancia radica en una fuerza guerrera y que se trata de una auténtica batalla. Don Hugo: Tiene toda la razón, los primeros ballets de las cortes italianas del Renacimiento son más movimientos de orden cerrado, como los de la milicia, que lo que nosotrosSigue leyendo «Entre Buonaroti y Giambologna»