Don Víctor: Y al único que pensaba con la cabeza, lo eliminaron enseguida. Don Hugo: ¡Pobre Jaurès!… Si ya lo dice Tucídides que, con ocasión de las guerras, tanto en uno como en otro bando, medran los más salvajemente exaltados y despiadados, mientras que toda persona razonable es atropellada. Don Víctor: ¡Cómo celebraron el estallidoSigue leyendo «Cantos de guerra»
Archivo de categoría: Sin categoría
Premonición del cubismo
Don Hugo: Pues que yo sepa, no hay prevista, de momento, ninguna exposición donde traigan cézannes. ¿No le basta el “Hombre sentado” de la Thyssen? Don Víctor: No, porque no se aprecia suficientemente el desplazamiento del punto de vista. La cosa es que su profesor de arte les ha dicho, para hacerles entender el cubismoSigue leyendo «Premonición del cubismo»
Un solo cuerno
Don Víctor: Para mí, que Jacques Brel, al componer su irónica canción “Les Flamandes”, tiene en mente el célebre poema de Voltaire en que tacha a Bruselas de sede de la ignorancia, la pesadez, la estúpida indiferencia y la fe sumisa. Don Hugo: Sí, don Víctor, aquellas mujeres son, según el cantante, conformistas, obedientes, beatasSigue leyendo «Un solo cuerno»
Elitismo tonto
Don Hugo: No se va a creer usted lo que me respondió el otro día Planes-Bellmunt cuando hablábamos de Valle -Inclán. Le conté aquello de que mi hermana Herminia supo por boca de la propia hija del escritor, que fue compañera suya de colegio… Don Víctor: Ah, sí, que para él los versos más bellosSigue leyendo «Elitismo tonto»
Ciudades paralelas
Don Víctor: Se lo aseguro a usted, don Hugo: cada vez que cruzo los propileos, me conmueve cómo la arquitectura ideal de los griegos era capaz de edificar a sus ciudadanos. Don Hugo: Sí, y su pendant educativo fue el teatro, que los acostumbró a escuchar los alegatos de los héroes, a emocionarse con losSigue leyendo «Ciudades paralelas»
La vuelta al mundo
Don Víctor: Anoche estábamos Julita y yo viendo “La femme d´à côté”, de Truffaut, y nos hizo mucha gracia que el marido de Fanny Ardant la animara a ponerse aquel vestido tan atrevido “donde quieras, cuando quieras y con quien quieras”. Don Hugo: ¡Qué pícaro Truffaut con tal de enseñarnos las maravillosas piernas de Fanny!Sigue leyendo «La vuelta al mundo»
Homogeneización
Don Hugo: Y esta otra cita, don Víctor, ¿a qué etapa de la evolución tecnológica corresponde: “El progreso tecnológico paraliza los impulsos vitales de la imaginación y hace que la técnica pase de instrumento a modelo de acción, amén de aislar a los hombres del contacto vital con la realidad natural”? Don Víctor: Está claro:Sigue leyendo «Homogeneización»
Ley Celaá
Don Hugo: Le ruego, don Víctor, que se deje de una vez de ironías y no me interrumpa hasta que acabe el párrafo, por mucho que le cueste. Don Víctor: De acuerdo, de acuerdo, don Hugo, acabemos con esto cuanto antes ya que se empeña. Don Hugo (leyendo:) «Una propuesta competencial, que contempla ámbitos curricularesSigue leyendo «Ley Celaá»
Bombones y aceite
Don Hugo: No falla, don Víctor. Cada vez que visito una exposición de los impresionistas, especialmente de Renoir, vuelvo a casa con una cajita de bombones para Dolores. Don Víctor: Pues yo, don Hugo, cada vez que, en Atocha, paso por delante de El Brillante con sus bocadillos de calamares, lo dejo todo y corroSigue leyendo «Bombones y aceite»
Oreille
Don Víctor: Desde luego su prima Rosa es la señora más guapa y elegante que he tratado en mi vida. Don Hugo: ¡Pues si la hubiera usted conocido de cría!… Fíjese que por ella hube de renunciar a ser poeta. Don Víctor: ¿Y cómo es eso, don Hugo? Don Hugo: Por más vueltas que leSigue leyendo «Oreille»