Don Hugo: Le confieso, don Víctor, que, por mucho que lo haya intentado, no he conseguido pasar de la mitad del libro que le regalara a usted el bueno de Dupré. Don Víctor: ¡No puedo creerlo, don Hugo!… Usted ha leído cosas mucho más difíciles. Don Hugo: Sí, pero es que su alambicado estilo, suSigue leyendo «Víctor Hugo, novelista»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Comediantes
Don Hugo: ¿Hay algo más extravagante en la civilización que la figura del cómico? Don Víctor: Sí, efectivamente, ¿quién le ha dado vela en este entierro? Don Hugo: ¿Por qué se aguantan sus impertinencias, sus burlas y sus indiscreciones? Don Víctor: ¿Cómo se tolera a ese ácrata que le da a todo la vuelta ySigue leyendo «Comediantes»
El abrigo de Pasteur
Don Víctor: Le estaba viendo disfrutar tanto en la función, entre aquellos lamentos, delirios y maldiciones, que me daba risa pensar en sus admoniciones de ayer al borrico de Isidro Cuenca, en defensa de la racionalidad, de la prudencia y el equilibrio, de la justicia y la ecuanimidad, de la solidez y la moderación. DonSigue leyendo «El abrigo de Pasteur»
Cuestión de ladrillos
Don Hugo: Me hace el efecto de encontrarme incrustado en una de esas preciosas taraceas del Colegio del Cambio en Perugia. Don Víctor: Sí, como en una ciudad ideal de la escuela de Piero. Don Hugo: En la realidad, apenas pasaron entonces de hacer alguna plaza, pero aquello ya bastaba para imprimir un carácter ciudadanoSigue leyendo «Cuestión de ladrillos»
Poetas y locos
Don Víctor: Ya lo dice el refrán: “De poetas y locos, todos tenemos un poco”. Don Hugo: Ésa es la condición humana: el hombre es un animal simbólico, dotado de imaginación, mientras que la percepción animal es meramente sensible. Por otra parte, el desarrollo de la conciencia, ausente en el animal, lleva aparejado el peligroSigue leyendo «Poetas y locos»
Soledades
Don Hugo: Va a ser un díptico para regalarle a Dolores en nuestro aniversario. Don Víctor: Ah, claro, y el segundo recreará, por contraposición, una soleada plaza toscana. Don Hugo: Pues, la verdad, don Víctor, no es mala su idea, pero mi intención es otra… algo así como el desierto de la Tebaida, con esaSigue leyendo «Soledades»
Elaboración de un retrato
Don Víctor: Infantilización de la sociedad, adoctrinamiento acrítico de los ciudadanos, fanatización de las masas… Don Hugo: ¿Kim Jong Un? Don Hugo: … propaganda mentirosa, machaconamente repetitiva y manipuladora, control de los medios de comunicación y proliferación de sicofantes… Don Hugo: ¿Goebbels y su amo Adolf Hitler? Don Víctor: … hostigamiento al pensamiento crítico ySigue leyendo «Elaboración de un retrato»
La visita a la fragua
Don Víctor: ¡Qué distintas las entradas de Kraus en el escenario de La Zarzuela de aquélla a la que asistimos entre aplausos cuando estuvimos en el Metropolitan! Don Hugo: Ya conoce usted a los americanos. ¡No hay quien los gane a simpáticos y hospitalarios cuando se ponen! Son buenos chicos, todo corazón. Don Víctor: RecuerdoSigue leyendo «La visita a la fragua»
Genealogías gongorinas
Don Víctor: Ya veo por dónde va usted, don Hugo: me parece que ha llegado a la conclusión de que, entre tantas cosas como le inspiraran a Quevedo su paso por Venecia, estaría ese hallazgo de “un hombre a una nariz pegado”… ¡la máscara del Capitano! Don Hugo: Sí, pero no para ahí la cosa.Sigue leyendo «Genealogías gongorinas»
Mariana lo tiene loco
Don Víctor: Cómo se transluce lo que usted decía, don Hugo, a propósito del paso de Jardiel Poncela por Hollywood: esa trama tan inquietante y policíaca de la “Eloísa está debajo de un almendro” bebe del cine norteamericano de entonces; y me refiero también al mudo. Don Hugo: Ahí le quería yo llevar, don Víctor.Sigue leyendo «Mariana lo tiene loco»