Don Víctor: No sé si voy a volver porque el último día discutí con la monitora. Don Hugo: ¡Tenga usted paciencia, don Víctor!, que ha de completar su rehabilitación. Don Víctor: Pues que no me manden imposibles. Me dijo: “Víctor, te he dicho que respires lento” y cuando le repliqué que podía intentar respirar másSigue leyendo «HABLEMOS BONITO»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Milicianos
Don Hugo: ¡Las vueltas que da la Historia, don Víctor! Este barrio, en el siglo XVII, era el mejor de Nápoles, trazado en damero y recién estrenado. ¡Si los españoles procuraban no aventurarse fuera de él, tal era la inseguridad del resto de la ciudad! Don Víctor: Y yo, en cambio, ahora mismo, estoy inclusoSigue leyendo «Milicianos»
LENGUAJE INCLUSIVO
Don Víctor: ¡Lástima que esta vez no hayamos podido conseguir localidades con buena visibilidad! Don Hugo: Pues sí, don Víctor, porque me barrunto que con estos montajes de ahora, podríamos contemplar, por primera vez, el acuchillamiento de Arturo a manos de Lucia, en el lecho nupcial. Don Víctor: ¡Atiza, don Hugo, un crimen “de género”Sigue leyendo «LENGUAJE INCLUSIVO»
Eisenstein
Don Hugo: Los planos son de una belleza cautivadora. Don Víctor: Y hay algunos movimientos de cámara que le cortan a uno el hipo. Don Hugo: Uno comprende entonces cómo se fue poniendo en pie el discurso cinematográfico tras el que iban todos los demás. Eso es innegable, pero… Don Víctor: Como buen precursor, EisensteinSigue leyendo «Eisenstein»
Pacientes
Don Hugo: ¿No me diga usted, don Víctor, que aún no ha terminado la lectura de «Sueño y Mito» de Karl Abraham? Don Víctor: Me va a perdonar usted, don Hugo, pero le confieso que ni siquiera he podido empezar. Don Hugo: Pero, ¿cómo es posible?… Así, ¿cómo va usted a entender nunca la baseSigue leyendo «Pacientes»
Bizancio
Don Hugo: Todo esto deja atrás muchos de los presupuestos clásicos. Es cierto que el Imperio había derivado hacia una progresiva orientalización, pero aquí no hubo nunca ruptura. Don Víctor: Sí, sí, se evolucionaba con naturalidad e incluso se seguía progresando en muchas cosas… Si no le da vértigo, don Hugo, mire usted hacia arribaSigue leyendo «Bizancio»
Fealdades
Don Víctor: Pues, este verano, uno de mis hijos se ha ido a Tailandia con toda la familia y la chica con la suya a la Isla Mauricio. Don Hugo: Pues los míos, ¡otro tanto! El arquitecto, con los suyos, a las Seychelles, y la niña, con el marido y el hijito, a Cancún. SiSigue leyendo «Fealdades»
Nombre de pila
Don Hugo: Vienen Isidro Cuenca, Lopetegui… Don Víctor: ¿Lopetegui? Don Hugo: Claro, si está ya muchísimo mejor, gracias a Dios… y también viene Planes. Don Víctor: ¡Hombre, qué alegría!… Hacía años que no honraba la capital con su presencia. Don Hugo: Está contentísimo… pero, don Víctor, ¿a que no sabe usted a nombre de quiénSigue leyendo «Nombre de pila»
Pipas
Don Hugo: ¿Ve, don Víctor?… ¡Aquí han estado unos españoles! Don Víctor: No me diga, don Hugo. ¿Cómo sabe que no eran extranjeros? Don Hugo: Observe; no hace falta que se agache usted para reconocer estos montículos-testaccio. Don Víctor: Lo admito: está «testada» la presencia de rumiantes hispánicos. Don Hugo: Qué duda cabe que lasSigue leyendo «Pipas»
Fauvistas
Don Víctor: Desde luego aquellos jovencitos no se paraban a pensar demasiado. Don Hugo: Al contrario, don Víctor, lo suyo es pura impaciencia, un manotazo sobre la mesa ¡y ya está! Don Víctor: Todo queda desplegado al primer golpe de vista: inútil buscar más allá. Don Hugo: ¿Que el cuadro es plano? ¡Pues pinto plano!…Sigue leyendo «Fauvistas»