Teatro

Don Víctor: Oyendo este magnífico parlamento, me acuerdo de aquella película de los Taviani que tanto nos gustó… Don Hugo: ¿No sería entonces «Good morning, Babilonia», claro está? Don Víctor: Quite, quite, don Hugo. Me refería a «Cesare deve morire». Don Hugo: Ah sí, aquellos presos desahuciados que, merced al teatro de Shakespeare, se sumergenSigue leyendo «Teatro»

El sueño de la razón produce monstruos

Don Víctor: Para mí que se lo tuvo que escuchar a Jovellanos en alguna tertulia, y se dijo: “¡Ya tengo frase para la portada de mis Caprichos!” Don Hugo: ¿Y usted cree que de verdad entendió el sentido que tuviere? Don Víctor: Caben dos interpretaciones al respecto, don Hugo. Una, que cuando la razón seSigue leyendo «El sueño de la razón produce monstruos»

La canción del pirata

Don Hugo: “Y si muero, ¿qué es la vida? / Por perdida ya la di / Cuando el yugo del esclavo / Como un bravo sacudí”. Don Víctor: Qué duda cabe que se trata del manifiesto poético fundacional del bandolerismo. Hubo que esperar al Romanticismo para alumbrarlo por más que, previamente, hubiera habido siempre bandidos.Sigue leyendo «La canción del pirata»

Nunca, nunca volverá

Don Víctor y don Hugo (cantando): “Las penas, ¡ah!, muy lejos están, / Pero el encanto de aquel momento / En que os jurasteis amor eterno / Nunca, nunca volverá” Don Víctor: Esto es casi como lo que dijo mi primo José Antonio cuando, al acabar el banquete nupcial y retirándose ya con su flamanteSigue leyendo «Nunca, nunca volverá»