Lágrimas por el maestro Guerrero

Don Víctor: ¡Tener que ver «Sonrisas y lágrimas» ocupando el Coliseum de don Jacinto Guerrero…!Don Hugo: ¿Recuerda usted, don Víctor, cuando hace unos años, en que esto pasó a ser un cine, cómo en el descanso sonaba «El canastillo de fresas»?Don Víctor: Sí, es verdad, yo creo que nadie lo identificaba ni sabía a quéSigue leyendo «Lágrimas por el maestro Guerrero»

Las diez maravillas del mundo

Don Víctor: De manera que éstas son las diez obras de arte más caras, las nuevas maravillas del mundo.Don Hugo: Mejor diga usted el hit parade de las salas de subasta.Don Víctor: Por desgracia hoy en día es lo mismo: lo más caro es lo más valioso, pero de verdad ¿que son estas diez?, ¿noSigue leyendo «Las diez maravillas del mundo»

Tú piensas que eres distinto porque te dicen poeta

Don Hugo: Oiga, don Víctor, ¿es usted poeta? Don Víctor: ¡Vaya, qué descuido! Si es que con las prisas… pero, don Hugo, ¡si está todo en su sitio!… ¡Qué bromista está usted hoy! Don Hugo: Sí, sí, don Víctor, pero es que la burla disfraza algo muy serio: el poeta, junto con los otros artistas,Sigue leyendo «Tú piensas que eres distinto porque te dicen poeta»

Cincinato

Don Hugo: Le voy a enseñar, don Víctor, unas notas que le interesarán. Las estuve tomando anoche del Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano.Don Víctor: Pero qué me dice usted, don Hugo, si en 1887 la ciencia psicológica andaba todavía en pañales…Don Hugo: Quite, quite, que me refiero a Cincinato.Don Víctor: ¿Quién?, ¿Cincinato? ¡Calle, no sea que leSigue leyendo «Cincinato»

El mirto y la espada

Don Hugo: El pie izquierdo casi en el aire… la mano derecha, más alta…Don Víctor: ¿Así?… Esto empieza a sonarme mucho.Don Hugo: “En una rama de mirto llevaré la espadaComo Harmodio y AristogitónCuando mataron al tiranoY dieron a Atenas leyes iguales para todos.” Don Víctor: Ya está, ¡los tiranicidas! Cómo no he caído antes. DonSigue leyendo «El mirto y la espada»