Don Víctor: Estaba releyendo «La Odisea» y me acordaba de una viñeta de los tintines que comprábamos a los niños. Era cuando Ulises ha de hacer frente a la «voz inmensa de las sirenas». Don Hugo: Claro, don Víctor, seguro que recordó usted a la Castafiore. Don Víctor: Repare usted en el adjetivo, don Hugo:Sigue leyendo «La voz inmensa de las sirenas»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Anthony Quinn
Don Víctor: ¿Pero usted se ha enterado alguna vez del origen real de Anthony Quinn?, que lo mismo valía para hacer de moro que de esquimal, de griego, de mexicano, de comanche, de ruso… Don Hugo: Su madre era mexicana. Él es mexicano. Ahora bien, sostiene que su padre, al que no conoció, era unSigue leyendo «Anthony Quinn»
La luna y los perros
Don Hugo: Si mueve los océanos, ¿cómo no ha de ejercer su influjo sobre las criaturas? Don Víctor: Tengo observado que en las noches de luna llena, duermo muy mal. Por eso no he dudado en apuntarme a esta excursión, para disgusto de Julita. Don Hugo: Bueno, don Víctor, pero espero que no le déSigue leyendo «La luna y los perros»
Estornudos
Don Víctor: ¡Aaatchús! Don Hugo: ¡Jesús!…… ¡Aaatchís! Don Víctor: God bless you! Don Hugo: À vos souhaits… et à vos amours aussi! Don Víctor: Salute! No se me vaya usted a poner malo, don Hugo, que ya estoy yo bastante delicado… Don Hugo: ¡Que no vamos por ahí, don Víctor!… Fíjese usted en las cosasSigue leyendo «Estornudos»
Cómicas
Don Hugo: Cada uno tenía que construir su personaje, enervar incluso al público con sus cantilenas, sus amaneramientos y sus dengues, para crear su sitio en escena y hacerse imprescindible. Don Víctor: Yo siempre vi con desazón a las mujeres que también abrazaban la carrera de cómicas, que fueron bien pocas. Don Hugo: Desde queSigue leyendo «Cómicas»
La tertulia como Dios manda
Don Hugo: A veces pienso, don Víctor, si no nos habremos equivocado siempre con aquello de huir de las tertulias de café… Don Víctor: No me venga usted ahora con ésas, don Hugo. ¡Vaya pérdida de tiempo! Don Hugo: Tal vez el sacrificio hubiera merecido la pena como acto de patriotismo. Prácticamente ya no haySigue leyendo «La tertulia como Dios manda»
Las dos culturas
Don Víctor: Le ruego, don Hugo, que apaguemos ya la televisión. Sabe usted bien que no aguanto este programa y ninguno de los otros que hemos probado…. pero vayamos al grano: ¿qué me quiere usted proponer? Don Hugo: ¿Está usted, entonces, en contra de la cultura, don Víctor? Don Víctor: ¡Atiza!, ¿qué tiene que verSigue leyendo «Las dos culturas»
Verdi versus Wagner
Don Víctor: Mire que le han insistido a usted los de la Asociación Wagneriana para que se una a ellos. ¡Con lo que usted sabe del maestro!… Don Hugo: Siempre recelé de las personalidades fálicas…. Don Víctor: … No me niegue usted que llega a disfrutar de Wagner más que sus fanáticos. Don Hugo: Sí,Sigue leyendo «Verdi versus Wagner»
Héroes
Don Hugo: ¡Cómo acertó Rodin desnudando a su pensador y recogiéndolo atribulado sobre sí mismo! Don Víctor: Es la desmesura abrumadora del desafío que asumió el hombre moderno, emancipado de los dioses. Don Hugo: Y sin embargo, dígame usted, don Víctor: ¿no nos enfrenta la vida con los mismos problemas que expresó Homero? Don Víctor:Sigue leyendo «Héroes»
Libertad
Don Víctor: ¡Liberal!… Es de las palabras más bonitas que hemos exportado… Don Hugo: Claro, a los ingleses les encantó ese término para los amantes de la Libertad. Don Víctor: Antes, yo creo que se usaba más bien para designar a aquéllos que eran generosos, desprendidos, altruistas. Está cargada de acepciones positivas. Don Hugo: LoSigue leyendo «Libertad»