Don Víctor: Pero, don Hugo, ¿qué me dice usted?… ¿Que se ha vuelto a Copenhague?… Don Hugo: No sé cuándo se daría cuenta de que es un imbécil, pero en cualquier caso ha tardado treinta y cinco años en dejarlo. Don Víctor: Pues es una pena para nosotros, porque Christiana era la único bueno queSigue leyendo «Españoles y extranjeras»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Rohmer
Don Víctor: Y mire que es cinéfila la chica, que se sabe más películas que yo, pero Rohmer nunca la ha convencido… Don Hugo: Me ocurre lo mismo con mis hijos, don Víctor. No le tragan. Don Víctor: Y no es algo generacional. Aparte de nuestras señoras, ¿a quién conocemos de nuestra edad que disfruteSigue leyendo «Rohmer»
In medias res
Don Hugo: Es como si en misa, nada más acomodarnos, ya saliera el cura repartiendo hostias. Don Víctor: Sí, como en una partida carlista ante el ataque por sorpresa de los cristinos… Don Hugo: Mire que, cuando era estudiante, dejé de ir al cine con Isidro Cuenca por su manía de entrar a mitad deSigue leyendo «In medias res»
Territorios remotos
Don Hugo: Las unas se nos presentan cansadas, casi postradas, aburridas… Don Víctor: … mientras que las del otro lado se nos muestran hieráticas, pero relajadas. Don Hugo: Sus ropas son opulentas y coloristas… Don Víctor: … y las de las otras son victorianas y de colores manieristas. Don Hugo: Llevan el pelo recogido. DonSigue leyendo «Territorios remotos»
El/La Muerte
Don Hugo: No conozco toda la obra de Novalis, pero seguro que nunca se le ocurrió hablar del beso de la Muerte con sus finos y gélidos labios, como a nuestros poetas. Don Víctor: Claro, ni a Hölderlin… Los hubieran tachado de homosexuales. Don Hugo: ¿Y usted cree, don Víctor, que en este caso elSigue leyendo «El/La Muerte»
La quincuagésimoprimera estrella de la Unión
Don Víctor: Gracias a los negros, siguen dominando el mundo del deporte. Don Hugo: Ya, pero, por ejemplo, en baloncesto, donde fueron siempre intratables, cada vez importan más astros europeos y más de una selección se les sube a las barbas. Don Víctor: En tecnología, el sorpasso chino es especialmente amenazador. Creo que están preparandoSigue leyendo «La quincuagésimoprimera estrella de la Unión»
Sol
Don Víctor: ¡”Sol de Andalucía embotellado”!… Como lo que decía don César a propósito del vino de España, en el “Ruy Blas” de Víctor Hugo: “¡Qué obra tan admirable / De ese famoso poeta llamado Sol!» Don Hugo: Es que Víctor Hugo, quien viviera parte de su infancia entre nosotros, no puede más que añorarlo.Sigue leyendo «Sol»
La maldición de Rascar Capac
Don Hugo: Convengo en que todo esto es horroroso, pero, a pesar de la total ausencia de gusto, no deja de haber aquí respeto y decoro. Don Víctor: A mí me desazonan esas criptas italianas llenas de momias con hábito franciscano y esos alucinantes osarios abigarrados hasta las bóvedas. Don Hugo: Los frailes consintieron voluntariamenteSigue leyendo «La maldición de Rascar Capac»
Tatuajes
Don Víctor: Como se lo estoy diciendo, don Hugo, yo creo que el amigo Rodolfo me invitó a su piscina con el solo objeto de que pudiera verlo tatuado de arriba a abajo, como un reyezuelo maorí. Don Hugo: ¡Rodolfo, al que apodábamos «el Gomoso»!… ¡Tatuado él también! Don Víctor: Como un futbolista… Don Hugo:Sigue leyendo «Tatuajes»
Piernas
Don Víctor: ¡Es que debía de ser incansable a la hora de caminar!… Don Hugo: Pero si cuando estalla la Comuna, parte a pie desde su ciudad, que está en las Ardenas, hasta París ¡y sin pensárselo dos veces! Don Víctor: ¿No dijo Verlaine algo sobre sus piernas?… Don Hugo: Sí, «Oh, Rimbaud, les jambesSigue leyendo «Piernas»