Las dos naturalezas

Don Hugo: Ganar terreno al mar donde cultivar tulipanes; plantar vergeles donde hubo tierra yerma; trazar rutas comerciales más allá de las ondas amenazantes y trazar y abrir puertos que sean refugio en riberas ignotas; desecar marismas insalubres donde prosperen opimas plantaciones; erigir fabriles manufacturas donde transformar la materia prima; arrancar de las entrañas deSigue leyendo «Las dos naturalezas»

Boadella es el Arcipreste

Don Hugo: No lo he soñado, don Víctor. En una entrevista que le hicieron hace un año, aseguraba Boadella que estaba considerando el montaje teatral del Libro de Buen Amor. Don Víctor: Si de verdad lo consideraba, lo hará sin duda. Don Hugo: Los apólogos… Don Víctor: … los siete pecados capitales… Don Hugo: …Sigue leyendo «Boadella es el Arcipreste»

Exabruptos y esperanza

Don Hugo: Si es que hasta tiene las nalgas amoratadas y todavía sigue atizándole la Virgen. Don Víctor: Lo que más me llama la atención es la expresión circunspecta de los tres surrealistas que espían por el ventanuco. ¿Está entre ellos  el propio Max Ernst? Don Hugo: Sí, junto al Papa Breton y Éluard. DonSigue leyendo «Exabruptos y esperanza»

Amos y esclavos

Don Víctor: Yo, don Hugo, contemplando este aparatoso retrato, no puedo por menos de pensar en un eterno: el criado sacándole las castañas del fuego al incompetente patrón con ambiciones de abeja reina. Don Hugo: Si es igual que eso del ordenanza Tudela en la fábrica incautada por los rojos en “Consejo obrero” de ChavesSigue leyendo «Amos y esclavos»

Capitán Chinchilla

Don Hugo: Era leer en el metro “asiento reservado a los caballeros mutilados” y me imaginaba, acomodándose muy ceremoniosamente, al capitán Chinchilla. Don Víctor: ¡Ah, el de “Gil Blas”! Yo también lo admiré desde adolescente cuando leí aquel libro: ingenioso, grave, de intachable moralidad y muy delicado en punto de honra… Don Hugo: … aménSigue leyendo «Capitán Chinchilla»