Francisco e Ignacio

Don Hugo: ¿No cree usted, don Víctor, que lo de Francisco parece un disfraz, viniendo de un jesuita? Don Víctor: ¡Como que se iba a poner «Ignacio», con la fama de contrarreformista, manipulador de las conciencias de las élites, ambicioso…! Don Hugo: En definitiva, ¡hipócrita redomado! Don Víctor (cantando): «Loiola, va! Ti rodi e ridi!»Sigue leyendo «Francisco e Ignacio»

¿Es usted cigarra u hormiga?

Don Hugo: Qué profundo se vuelve el suelo, cuando uno encuentra la boca de un hormiguero… Insondable y piranesiano mundo subterráneo… Don Víctor: ¡Admirables y sacrificadas hormigas!… Don Hugo: Sí, pero ¡qué corazón tan duro para con sus vecinos! Don Víctor: No me irá usted a salir ahora con lo de las cigarras… Don Hugo:Sigue leyendo «¿Es usted cigarra u hormiga?»

Las fanfarrias de Isidro Cuenca

Don Víctor: “El barco daba bandazos, batido por unas olas, que ríase usted de las del naufragio de Turner… todo el pasaje amedrentado… la tripulación nunca había visto nada igual…” Don Hugo: Pero, ¿dónde fue eso, don Víctor? Don Hugo: Lo que le digo, don Hugo… cuando Isidro Cuenca cruzó en barco el estrecho deSigue leyendo «Las fanfarrias de Isidro Cuenca»

Perspectiva y confianzas

Don Hugo: Se lo tengo que demostrar a usted, don Víctor, en cuanto que volvamos a Madrid. Admito la corrección de esta perspectiva en lo arquitectónico… Don Víctor: Esa bóveda con casetones volatiliza visualmente el muro. Don Hugo: … también se ha logrado en los donantes y en la Virgen y san Juan a losSigue leyendo «Perspectiva y confianzas»

Sui generis

Don Hugo: Esas cosas que se hacían antes… alquilaron entre unos cuantos burgueses desocupados el teatro Jovellanos nada menos y allí llevaron al pobre Nicanor a demostrar científicamente que Einstein se equivocaba. Aplicó la luz de un flexo sobre una báscula y, al comprobar que los platillos no se movían, exclamó triunfante: “La luz noSigue leyendo «Sui generis»

Los muslos del brutalismo

Don Víctor: Vísceras, tripas, tendones, huesos… me parece estar ante un enorme hombre clástico. Don Hugo: Recuerdo el que teníamos en el laboratorio del Instituto para que montáramos y desmontáramos los principales músculos y órganos. Y siempre había algún gracioso que le colocaba un sobrero en la cabeza y un cigarrillo en la boca. DonSigue leyendo «Los muslos del brutalismo»