Ruiz-Faraón

Don Víctor: ¿Qué, don Hugo, mejora algo la cosa desde allá arriba? Don Hugo: Tristísimo, aquí también todo vacío… un palacio robado. Don Víctor: ¿Quién nos lo iba a decir? Con lo que era Correos: actividad trepidante, tanta gente trabajando, tanto público, todo prisas… Don Hugo: Y ahora. El mausoleo más grande que he vistoSigue leyendo «Ruiz-Faraón»

¿Centenario de Arniches?

Don Víctor: “Adquisición del billete a bordo del autobús.  En el caso de adquisición de billete a bordo del autobús, el viajero deberá hacer frente a su pago con el importe exacto del precio marcado.                 No obstante, las empresas adoptarán las medidas necesarias para que su personal pueda realizar cambios de moneda siempre ySigue leyendo «¿Centenario de Arniches?»

Futuristas, pero chapados a la antigua

Don Víctor: ¿Cómo pudieron tener la santa paciencia de quedarse en el taller pintando óleos, con toda aquella alquimia de aglutinantes y pigmentos, ellos que tenían tanta urgencia de velocidad, ruido, violencia y máquinas? Don Hugo: Los futuristas eran demasiado cultos. Decían querer quemar los museos cuando en realidad parecían querer, en su soberbia, suplantarSigue leyendo «Futuristas, pero chapados a la antigua»

El Doncel

Don Víctor: ¿Acaso será un libro de horas? Don Hugo: Por la postura, me inclino por una lectura profana… Don Víctor: ¿Guillermo de Aquitania, quizá? Don Hugo: ¿La Ilíada? Don Víctor: Fíjese usted, don Hugo, cómo aquellos guerreros tenían a gala ser también poetas. Don Hugo: Sí, de Ricardo Corazón de León a nuestro Garcilaso.Sigue leyendo «El Doncel»

Cuatro Caminos

Don Hugo: Cuánto no ha mejorado esta glorieta… sin embargo, echa uno casi en falta ese escalextric tan feo y tan sucio y ese suelo permanentemente levantado… ¡vamos que parecía el frente de la Ciudad Universitaria! Don Víctor: Aquí siempre había obreros… bueno, ¿en qué calle de Madrid no los encontraría uno? Don Hugo: LoSigue leyendo «Cuatro Caminos»