Empantamiento

Don Hugo: Para mí, el diario es uno de esos productos consustanciales a la civilización occidental. Ninguna otra habría alumbrado semejante quimera de papel, plagada de noticias candentes, opiniones encontradas, propuestas y análisis, crítica artística y literaria, anuncios de lo más heterogéneo, cartas abiertas de los lectores, campañas y polémicas interminables, viñetas de humor… DonSigue leyendo «Empantamiento»

El héroe en su plenitud

Don Víctor: Este otro dibujo, desde el lado izquierdo, me parece muy revelador: se observa claramente cómo la pierna izquierda se adelanta y apoya el pie en el suelo tan firmemente como el derecho. Don Hugo: Y no se le habrá pasado que el brazo izquierdo no pende junto al tronco, sino que se tensaSigue leyendo «El héroe en su plenitud»

Ultracorrección

Don Hugo: Yo no quise decir nada porque con Planes-Bellmunt lo mejor es no discutir. Siempre ha de tener razón, pero ¡ponerse a descubrirnos a estas alturas a Elisabeth Schwarzkopf , la “soprano perfecta”, y decir que era infinitamente superior a Victoria de los Ángeles y a la Callas, incluso en el repertorio italiano!… ¡PorSigue leyendo «Ultracorrección»

Centauro Flaubert

Don Víctor: ¡Qué bella es la muerte de Ofelia, don Hugo!… Y sólo puede serlo porque, en realidad, no es teatro: no la vemos, nos la cuentan. Es literatura. Don Hugo: Sí, pero luego bien que nos la muestran los prerrafaelitas, con tanta minuciosidad como hermosura. Don Víctor: Lo mismo que David cuando convierte elSigue leyendo «Centauro Flaubert»

Héroes de tenacidad

Don Hugo: ¿Está todo resuelto, don Víctor?… porque trae usted mala cara. ¿Qué le ha dicho Herranz? Don Víctor: No sé por dónde empezar. Don Hugo: Pero, don Víctor, si veo que tiene usted el pañuelo empapado. ¿Tan mal le ha pintado el futuro de nuestra fundación?… ¡Demonio de hombre, que le da ahora porSigue leyendo «Héroes de tenacidad»

El magnetismo del matón

Don Víctor: ¡”Los muertos mandan”, del olvidado Blasco Ibáñez! Recuerdo que en esa novela me sentí de repente en medio de un homenaje popular, en una villa vasca, a un etarra recién salido de prisión. Don Hugo: Pero, don Víctor, ¡que se ha confundido usted de autor y de libro! Don Víctor: ¡En el puertoSigue leyendo «El magnetismo del matón»

Teatro patriótico

Don Hugo: Dígame usted, don Víctor, ¿qué es lo que queda de nuestro Marquina, con su prosopopeya y su rimbombancia patriótica? Don Víctor: Para mí, que, desde el principio, sonó a cajas huecas y se marchitó “como las verduras de las eras”. Don Hugo: Y, sin embargo, repare usted en el éxito avasallador del CyranoSigue leyendo «Teatro patriótico»