
Don Hugo: Hoy me encuentro algo resfriado. Me parece que a la tarde iré al ambulatorio.
Don Víctor: Muy bien, don Hugo, usted póngase malo siempre en nuestra autonomía; no sea que en otra no quieran atenderle.
Don Hugo: O que la ambulancia que me traiga de vuelta me deje tirado en la raya autonómica.
Don Víctor: Tiene gracia… Han caído todas las fronteras en Europa y nosotros nos ponemos a jugar a la Edad Media.
Don Hugo: ¡Qué cosa tan romántica!
Don Víctor: ¿Y qué me dice usted del esperpento de nuestra política hidráulica? El Ebro, ya ve usted, resulta ahora que es sólo de los aragoneses.
Don Hugo: Y el Tajo, de loscastellano-manchegos.
Don Víctor: Eso sí, si a Mallorca le falta agua, le enviamos un barco-cisterna.
Don Hugo: Solidaridad intercomunitaria, ¡no faltaba más!
Don Víctor: Y encima el agua llega a puerto contaminada y hay que dársela de beber a los peces.
Don Hugo: Al mar, agua.
Don Víctor: Y el dinero, tirado.
Don Hugo: Y los nuevos caciques cacareando.
Don Víctor: Y todos los demás, desplumados.
julio 2012