
Don Víctor: ¡Y pensar que se cantaban hasta los poemas del mismo Góngora!
Don Hugo: Desengáñese, don Víctor, que poetas y músicos cultos se han retirado al Aventino…
Don Víctor: Quizás al Parnaso, que son unos tíos muy estirados.
Don Hugo: … a saber dónde… el caso es que se han divorciado del pueblo y ahora no hay quien los entienda.
Don Víctor: Sin embargo, don Hugo, todos necesitamos reconocernos e identificarnos con las alegrías, las tristezas, los amores, los desengaños, las nostalgias, las esperanzas…que tradicionalmente nos brindó el poeta.
Don Hugo: Y para aprender sus versos y recordarlos, para transmitirlos y perpetuarlos, se ayudó de la música.
Don Víctor: Por ello, el otro día, tuve incluso que indisponerme algo con Isidro Cuenca, ante su desprecio manifiesto por chansonniers, troveros y cantautores…
Don Hugo: Qué duda cabe que vienen a llenar un vacío, a contarnos historias que nos gusta escuchar, sin hermetismos ni narcisismos exacerbados, sin soberbias ni oscuridades, ni metapoesía.
Don Víctor: ¡Si ya hasta me gusta Joan Manuel Serrat!
Don Hugo: ¡Toma, y a mí el Fari!
Don Víctor y don Hugo (cantando:) Yo sabía que no me defraudaba
1 Y las lleva detrás, todas las hembras.
Las quisiera montar todas a un tiempo…