
Don Víctor: Lo prometido es deuda, don Hugo. Aquí traigo aquel manual bilingüe troglodita-español que repartieron en el estreno.
Don Hugo: Me pregunto quién sería el genio que reconstruyera los rebuznos humanoides de hace un millón de años. ¿Quizás Champollion?
Don Víctor: Ése le daba más bien al copto antiguo. Yo me inclinaría por el profesor Arsuaga.
Don Hugo: Quite, quite, don Víctor, que ése era entonces muy pequeñín… Sin duda sería don Marcelino Sanz de Sautuola… o acaso el mismísimo abate Breuil…
Don Víctor: Para mí, que los de la sociedad wagneriana tuvieron algo que ver…
Don Hugo: ¿Porque los buenos de la película son los rubios?
Don Víctor: No, por aquello del «hojotojó, hojotojó» que cantan las walquirias.
Don Hugo y don Víctor (cantando): Heiahá, heiahá,
Heiahá, heiahá
Don Víctor: Qué maravilla: ¡el lenguaje pre-humano de los dioses germánicos!
Don Hugo: ¡Ambiciosas recreaciones que bucean en la noche de los tiempos y hacen palidecer
los intentos de las Cortes de Aragón con sus lapaos y sus lapapyps!