
Don Hugo: No tendrán los turistas otro sitio donde sacarse la foto…
Don Víctor: Es que dónde si no, don Hugo, porque ¿cuál es el monumento icónico de Madrid?
Don Hugo: De acuerdo, don Víctor, pero algún lugar habrá menos feo que éste…
Don Víctor: Eso sí… qué estatua tan ramplona la de don Quijote y su escudero…
Don Hugo: … como un pisapapeles…
Don Víctor: … tal es el efecto que hace, enanada por ese cipo tan romo…
Don Hugo: … que además estorba la vista y confunde al viandante…
Don Víctor: ¿Y qué me dice de esas plantaciones heterogéneas que juntan churras y merinas?…
Don Hugo: … los olivos de Andalucía…
Don Víctor: … los plátanos napoleónicos…
Don Hugo: El caso es colocar barreras que empachen y molesten por todas partes.
Don Víctor: Cada cosa parece dar la espalda a las demás…
Don Hugo: … como en nuestras catedrales, con ese monstruo de coro en medio de todo…
Don Víctor: Uno no abarca cuáles son los límites de la plaza…
Don Hugo: … cerrada por aquí, abierta por allá, balizada por el otro lado…
Don Víctor: … un rascacielos estalinista cerca de otro neoyorquino…
Don Hugo: … la boca de la Gran Vía que se asoma por un lado…
Don Víctor: … el palacete de Antracitas de Fabero semi-hundido junto a un puente…
Don Hugo: Esas pobres náyades a lo Maillol, que para mí es lo único que vale la pena, parecen cautivas en una exposición colonial.
Don Víctor: Y cuánto frío no hace aquí en invierno, abierto como esto está a los cuatro vientos.
Don Hugo: Y cuánto calor en verano, que cae el sol tan a plomo que no hace uno ni sombra.
Don Víctor: El día en que me digan que el infeliz de don Quijote y el bueno de Sancho se han marchado, como Charlot al final de una película, qué alivio no sentiré.
Don Hugo: Mayor sabor hallarán en palos y manteos que estando aquí encantados por mal encantador. marzo 2013