Don Hugo: Diecisiete refugiados llegamos a tener aquí, don Víctor…Don Víctor: ¿Y cuando había bombardeo?Don Hugo: Bajábamos a la botica de mi tío Cecilio con los demás vecinos de la casa. Allí fue donde a una monja se le cayó en la cabeza un frasco de «mierda del diablo»Don Víctor: ¡Precisamente! Pero, dígame, don Hugo,Sigue leyendo «La batalla de Madrid»
Archivo de categoría: Sin categoría
italianos
Don Hugo: Le juro a usted, don Víctor, que el otro día sí que lo encontré. ¡Monferrato estaba por aquí!… No lo he soñado…Don Víctor: ¿Pero no es cierto, don Hugo, que se quedó usted dormido mientras lo buscaba?Don Hugo: Es igual. En cualquier caso Monferrato es piedra de toque del nacionalismo italiano, tanto paraSigue leyendo «italianos»
Agua de coco
Don Víctor: ¿Cuántos años hará, don Hugo, que no vemos a un torero echar mano al botijo?Don Hugo: Ni a los empleados del metro ni a los albañiles. Todo son esas botellitas de plástico que saben mal.Don Víctor: Recuerdo cómo en «Fortunata y Jacinta» se establece una discusión sobre cuál de las aguas madrileñas surteSigue leyendo «Agua de coco»
¿Clásico o romántico?
Don Hugo: ¿Es usted clásico o romántico, don Víctor?Don Víctor: Esta vez sí que me pone usted en un brete, don Hugo. A mí me gusta lo equilibrado, lo armonioso, en suma…Don Hugo: Parece entonces que la cosa se define.Don Víctor: Me gusta la nobleza en las creaciones del arte; me gusta lo bello queSigue leyendo «¿Clásico o romántico?»
Lágrimas y estrellas
Don Víctor: Las lágrimas de San Lorenzo… ¡qué noche tan especial!… El otro día, don Hugo, me preguntaba usted por qué lloro. A veces leyendo a Tasso doy en llorar pensando en cómo la vida le pagó con el encierro cuando él liberó para todos nosotros la misma Jerusalén.Don Hugo: Mejor suerte le cupo enSigue leyendo «Lágrimas y estrellas»
San Felipe el Real
Don Víctor: ¡No paso de aquí! ¡No paso de aquí!Don Hugo: ¡Calle y venga conmigo, que parece usted el Roberto de «Bohemios»!Don Víctor: ¿Adónde me lleva usted, don Hugo? Aborrezco el juego y aún más el ambiente del juego.Don Hugo: La curiosidad científica, don Víctor… ¡la experimentación! Aquí no venimos a jugar sino a conocer.DonSigue leyendo «San Felipe el Real»
Mundo,Demonio y saltamontes
Don Víctor: Le quiero decir una cosa, don Hugo. Por más que llevo años leyendo «Alfa y Omega» todas las semanas, todavía sigo sin aclararme sobre qué era aquello tan misterioso de «mundo, demonio y carne».Don Hugo: ¡Los enemigos del alma!… Le confieso a usted, don Víctor, que lo de la carne me trajo aSigue leyendo «Mundo,Demonio y saltamontes»
Solo
Don Víctor: ¿Ésta es la farmacia que fue de su familia?Don Hugo: Sí, la misma, la de mi pobre tío Cecilio.Don Víctor: ¿Pobre? ¿Por qué? ¿Tuvo alguna desgracia?Don Hugo: Era de carácter apocado, sin mucha iniciativa y siempre sus hermanos mayores velaron por él y encauzaron su vida.Don Víctor: Menos mal; peor podría haber sido.DonSigue leyendo «Solo»
Wagner
Don Hugo: No encuentro en él por ninguna parte el morbo romántico…Don Víctor: Es verdad, asoma más bien el panfletario social.Don Hugo: A pesar de ello, nadie más alejado del realismo.Don Víctor: Baste con pensar en los temas: leyendas, héroes mitológicos…Don Hugo: ¿Y cómo considerar simbolistas sus construcciones mastodónticas?Don Víctor: ¿Qué opina de su líneaSigue leyendo «Wagner»
Nombres
Don Hugo: ¿Nunca se ha parado usted a considerar, don Víctor, hasta qué punto nos condicionan nuestros nombres?Don Víctor: En algunos casos son una cruz con la que se carga toda la vida…Don Hugo: Pues sí, pienso, por ejemplo, en mi tío Zósimo, que era tan presumido y tan guasón que, cuando se presentaba, decía:Sigue leyendo «Nombres»