Exoneraciones de la carne y el espíritu

Don Hugo: Entonces, según usted, don Víctor, los arqueólogos han hecho mal no borrando estos antiguos graffiti de Pompeya.Don Víctor: De ninguna manera, don Hugo, eso no se toca. No tenemos derecho a destruir estos testimonios de la vida cotidiana de los antiguos. Ahora, sí que me habría parecido bien que en su momento losSigue leyendo «Exoneraciones de la carne y el espíritu»

Don Álvaro de Bazán

Don Víctor: Pues ya estamos aquí, don Hugo. ¿Qué me quería usted decir a propósito de la estatua de don Álvaro de Bazán?Don Hugo: Mire usted, don Víctor, que incluso prescindiendo de las florecitas que le han puesto debajo, esto de los monumentos decimonónicos casa mal con lo recio y adusto de la arquitectura deSigue leyendo «Don Álvaro de Bazán»

La Unesco contra Dante Alighieri

Don Hugo: Aproveche usted, don Víctor, llévese todo cuanto pueda, que estas ediciones antiguas se nos acaban y las versiones nuevas… ya sabe usted cómo vienen: podadas, esterilizadas, desinfectadas, descafeinadas, desnatadas…Don Víctor: ¡Castradas!Don Hugo: ¿Dónde quedan aquellos turcos sodomitas de Cervantes…Don Víctor: … aquellos judíos odiados por el buen cristiano viejo de Sancho Panza…Don Hugo:Sigue leyendo «La Unesco contra Dante Alighieri»

El arte de la publicidad

Don Hugo: Nuestra mala conciencia nos llevó a volver el Arte contra nosotros mismos.Don Víctor: Es verdad, ¿cómo íbamos a tener la desfachatez de seguir regalándonos belleza después de las atrocidades que hemos llegado a cometer?Don Hugo: Sí, pero por muy abyectos que seamos, no por eso podemos renunciar a la necesidad psíquica de laSigue leyendo «El arte de la publicidad»

El Presidente, pintor de vanguardia

Don Víctor: Pero entonces, don Hugo, ¿cómo le parece que pinta la cosa? ¿Cree usted que el Presidente nos va a echar una mano con esto de la fundación?Don Hugo: Le voy a confesar a usted, don Víctor, que sólo pude seguir las sinuosidades de su conversación hasta un cierto punto; luego, no sé cómo,Sigue leyendo «El Presidente, pintor de vanguardia»

Callas y Sutherland

Don Víctor: Pues ahora resulta que si la Callas cantaba como cantaba, era porque tenía el paladar en forma de bóveda ojival…Don Hugo: Tal vez, don Víctor, se hagan eco de la teoría adleriana de la «supercompensación», por la cual un sujeto desfavorecido por la naturaleza en algún aspecto, vuelca toda su energía en superarSigue leyendo «Callas y Sutherland»