Tres cosas hay en la vida

Don Hugo: Todos coinciden en tres cosas, según mi hermano Luis: ningún paciente admite que duerme mucho, que come mucho ni que habla mucho. Don Víctor: Parece que sigamos en la Edad Media sujetos a la regla de San Benito. Don Hugo: Pues es verdad: San Bruno prohíbe hablar. Todas las órdenes limitan y fraccionanSigue leyendo «Tres cosas hay en la vida»

Entre Cantinflas y Galahad

Don Hugo: ¿Pero, don Víctor, se da usted cuenta del lapsus freudiano que comete la Cospedal al decir “indemnización indefinida” por “indemnización en diferido”? Don Víctor: No sé si será freudiano, don Hugo, pero antes esta chica no se equivocaba nunca… Calle y atienda usted a lo que viene ahora… Don Hugo: Tiene gracia elSigue leyendo «Entre Cantinflas y Galahad»

Malvados de película

Don Víctor: Dígame, don Hugo, con la mano en el corazón, ¿usted cree que un paisaje como éste, que parece sacado de la escuela de Vallecas, pueda generar tantos malvados? Don Hugo: ¡Pero si aquí apenas hay nadie! Don Víctor: Yo creía que de lugares así surgen todos los Yagos, los Ricardos III, los ComendadoresSigue leyendo «Malvados de película»

Teatro

Don Víctor: Oyendo este magnífico parlamento, me acuerdo de aquella película de los Taviani que tanto nos gustó… Don Hugo: ¿No sería entonces «Good morning, Babilonia», claro está? Don Víctor: Quite, quite, don Hugo. Me refería a «Cesare deve morire». Don Hugo: Ah sí, aquellos presos desahuciados que, merced al teatro de Shakespeare, se sumergenSigue leyendo «Teatro»