Don Víctor: Es ver aquel yate solo en el mar y me imagino al doctor Capellanes, tan dado al «solipsismo radical» de sus singladuras.Don Hugo: ¿Quién, don Víctor, aquél que le operó?Don Víctor: Dos veces ya y voy camino de la tercera. ¿Sabe usted, don Hugo, que tiene la consulta ambientada como el camarote deSigue leyendo «Doctor Capellanes»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Ruiseñor
Don Víctor: Pero calle un momento, don Hugo, que se empieza a escuchar al ruiseñor…Don Hugo: Es verdad, si parece Tristán reclamando a Iseo al pie de la torre.Don Víctor: Ahora se ha callado. La dama se ha zafado del abrazo del rey y desciende ya al jardín.Don Hugo: Vuelve a cantar; todo va bien.Sigue leyendo «Ruiseñor»
Fragonnard
Don Hugo: Lo primero de todo, don Víctor, dígame usted dónde estamos exactamente y quién es este buen señor.Don Víctor: No se ha fijado usted, don Hugo, en que se trata del marido ya machucho y evidentemente cornudo…Don Hugo: ¿francés?…Don Víctor: Claro, pintado por Fragonnard.Don Hugo: ¿Y esas cuerdas que maneja?…Don Víctor: Las del columpioSigue leyendo «Fragonnard»
Protesta
Don Víctor: Debajo de ese chorro teníamos que habernos puesto entonces como protesta ante tamaña tropelía. ¿Cómo no se nos ocurriría?Don Hugo: ¡ Buena estaba la política!… como para darse un baño en la fuente de la Cibeles…Don Víctor: Es verdad, hubiéramos pasado por la prevención y de ahí a Carabanchel.Don Hugo: Y quién sabeSigue leyendo «Protesta»
Mirarse en el espejo
Don Hugo: Me acuerdo de aquello que me decía usted de que no sabemos ni siquiera cómo saludarnos.Don Víctor: Ni saludarnos, ni hablar con el volumen de voz adecuado, ni mantener la limpieza de los lugares públicos…Don Hugo: … ni descansar las horas debidas, ni dejar descansar, ni ahorrar…Don Víctor: … ni atenernos a normas,Sigue leyendo «Mirarse en el espejo»
Qué feo, qué guapo
Don Hugo: A estos chicos que vienen por ahí delante, habría que decirles lo que don Quijote a su escudero: «No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado».Don Víctor: Fíjese usted qué zapatillas tan estridentes. Si le ciegan a uno…Don Hugo: … al menos no llevan esos zapatosSigue leyendo «Qué feo, qué guapo»
Privilegios de Stanislawski
Don Víctor: ¿Qué opinión le merecen a usted, don Hugo, esas declaraciones de José María Pou, indignado ante las constantes interrupciones del teléfono móvil durante las representaciones?Don Hugo: Razón no le falta. La gente debiera ser más considerada y respetar el trabajo de los demás.Don Víctor: Naturalmente, pero en el teatro y fuera del teatro:Sigue leyendo «Privilegios de Stanislawski»
Salomón y los lirios
Don Hugo: Cristo se equivocó y de ahí no me apea ni el Papa Francisco.Don Víctor: ¡Por amor de Dios, don Hugo, no se obceque usted!Don Hugo: ¿Qué es eso de que no nos preocupemos ni del cuerpo ni del vestir ni del mañana pues ni Salomón en toda su gloria se vistió como losSigue leyendo «Salomón y los lirios»
Tabaco
Don Víctor: Buenos días, don Hugo. Lo que menos me esperaba era encontrármelo fumando.Don Hugo: No se asuste, don Víctor. Me han ofrecido este pitillo y no he querido hacerle ascos. Ya ve usted, después de tantos años…Don Víctor: Le estoy mirando con envidia porque me huele a gloria. ¿Es rubio americano, verdad?… ¡Mire queSigue leyendo «Tabaco»
¡Viva Hernán Cortés!
Don Hugo: Juan Rulfo, Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier, García Márquez, Vargas Llosa… ¡cómo no nos van a tener envidia italianos, franceses, alemanes e ingleses!Don Víctor: Hombre, don Hugo, no me salga usted ahora con eso de la envidia, que ya nos dieron bastante la lata en nuestra juventud…Don Hugo: ¿Qué otra literatura aúna nuestraSigue leyendo «¡Viva Hernán Cortés!»