Gil Robles y Vespasiano

Don Hugo: Mire que nos corregían veces y veces lo de anteponer una preposición a otra. Cuánto no nos insistirían los maestros de entonces.Don Víctor: Lo que se metieron con aquel eslogan de la CEDA que decía: «¡A por el 40!»Don Hugo: Yo, como era niño, no sabía qué era eso.Don Víctor: El 40% necesarioSigue leyendo «Gil Robles y Vespasiano»

Plácido o la desmesura

Don Víctor: Está visto, don Hugo, que no puede uno ir a ningún sitio sin toparse con él. ¡Posee el don de la ubicuidad!Don Hugo: Pero ¿seguro de que no se trata de un festival por vídeo-conferencia?Don Víctor: De ninguna manera, eso no va con Él. Estos vieneses tendrán que meterse entre pecho y espaldaSigue leyendo «Plácido o la desmesura»

Don Ramón y el éntasis

Don Víctor: Estoy convencido, don Hugo, de que no respetaron ni una sola de sus indicaciones y pasaron por alto todas sus precisiones eruditas.Don Hugo: El caso es que el hombre aguantó mecha y, según tengo entendido, honró el rodaje con su presencia hasta el final.Don Víctor: No me explico cómo un sabio tan estudiosoSigue leyendo «Don Ramón y el éntasis»

Exoneraciones de la carne y el espíritu

Don Hugo: Entonces, según usted, don Víctor, los arqueólogos han hecho mal no borrando estos antiguos graffiti de Pompeya.Don Víctor: De ninguna manera, don Hugo, eso no se toca. No tenemos derecho a destruir estos testimonios de la vida cotidiana de los antiguos. Ahora, sí que me habría parecido bien que en su momento losSigue leyendo «Exoneraciones de la carne y el espíritu»

Don Álvaro de Bazán

Don Víctor: Pues ya estamos aquí, don Hugo. ¿Qué me quería usted decir a propósito de la estatua de don Álvaro de Bazán?Don Hugo: Mire usted, don Víctor, que incluso prescindiendo de las florecitas que le han puesto debajo, esto de los monumentos decimonónicos casa mal con lo recio y adusto de la arquitectura deSigue leyendo «Don Álvaro de Bazán»