Don Hugo: Convengo en que todo esto es horroroso, pero, a pesar de la total ausencia de gusto, no deja de haber aquí respeto y decoro. Don Víctor: A mí me desazonan esas criptas italianas llenas de momias con hábito franciscano y esos alucinantes osarios abigarrados hasta las bóvedas. Don Hugo: Los frailes consintieron voluntariamenteSigue leyendo «La maldición de Rascar Capac»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
Tatuajes
Don Víctor: Como se lo estoy diciendo, don Hugo, yo creo que el amigo Rodolfo me invitó a su piscina con el solo objeto de que pudiera verlo tatuado de arriba a abajo, como un reyezuelo maorí. Don Hugo: ¡Rodolfo, al que apodábamos «el Gomoso»!… ¡Tatuado él también! Don Víctor: Como un futbolista… Don Hugo:Sigue leyendo «Tatuajes»
Piernas
Don Víctor: ¡Es que debía de ser incansable a la hora de caminar!… Don Hugo: Pero si cuando estalla la Comuna, parte a pie desde su ciudad, que está en las Ardenas, hasta París ¡y sin pensárselo dos veces! Don Víctor: ¿No dijo Verlaine algo sobre sus piernas?… Don Hugo: Sí, «Oh, Rimbaud, les jambesSigue leyendo «Piernas»
La parábola del sembrador
Don Hugo: Cuidado, don Víctor, que le están cayendo las semillas al camino y se las van a comer los pájaros… Don Víctor: Es verdad; lo siento, don Hugo. Es que estaba queriendo evitar ese pedregal que tiene usted a su izquierda y se me ha ido la mano. Don Hugo: Pues un poco másSigue leyendo «La parábola del sembrador»
Fealdad española
Don Hugo: Me lo llevo preguntando toda la vida desde que fui por primera vez a Francia: ¿por qué España concentra y exhibe tanta fealdad? Don Víctor: Tiene usted razón, don Hugo, máxime cuando otros países de nuestro entorno, y más pobres, no caen en nuestras aberraciones. Don Hugo: ¿Qué me dice usted de nuestrosSigue leyendo «Fealdad española»
Preguntas
Don Hugo: ¡Cómo ha picado usted, don Víctor! Íbamos a comprar unas rillettes y al final nos hemos llevado también una lata de foie-gras y un borgoña… Y eso que las señoras nos advirtieron para que no compráramos nada más. Don Víctor: Hombre, don Hugo, cómo no aprovechar la ocasión, con la pinta que teníaSigue leyendo «Preguntas»
Arte federalizado
Don Hugo: “¡Es mío y sólo mío!”, gritó el alcalde de Coria del Río Don Víctor: “¡De eso nada, so ladrón, que este bobo es nuestro!”, porfió el alcalde de la Coria cacereña. Don Hugo: Querellas como ésta se multiplicaban por doquier en todo aquel reino. No había Inmaculada de El Prado sin menos deSigue leyendo «Arte federalizado»
Universales
Don Hugo: ¡Cuántas veces los griegos nos lo tienen ya dicho de antemano!… Don Víctor: ¡Y de qué manera, don Hugo! Cómo saben, en primer lugar, descubrir los universales y, luego, plasmarlos con tan suma elegancia. Don Hugo: Estoy viendo ahora mismo a Paco Martínez Soria requebrando a Helga Liné… Don Víctor: … a KingSigue leyendo «Universales»
Turbas
Don Víctor: La verdad es que las compras en los viajes siempre me han impacientado mucho. Prefiero ir ligero de equipaje, como don Antonio Machado. Don Hugo: Bien a gusto se han quedado las dos solas. La verdad, don Víctor, es que este sitio es precioso y lo mejor de todo es callejear por aquí.Sigue leyendo «Turbas»
Retrato robot
Don Hugo: ¿Preparado, don Víctor? Don Víctor: Adelante, don Hugo. A ver con qué me sale usted hoy… Don Hugo: Le voy a citar extractos literarios y usted ha de encontrar a qué lugar se refieren. El primero: “Caricatura de las estupideces francesas”. Don Víctor: El San Petersburgo de Anna Karenina. Don Hugo: “Soporífera, anodina,Sigue leyendo «Retrato robot»