Don Víctor: ¡Desde lo alto de este trono, cuarenta y cinco siglos contemplan las mudanzas en la compostura de los gobernantes! Don Hugo: Cuando Napoleón dirigió la mirada de sus soldados hacia el pináculo de las pirámides, quería hacer de ellos unos héroes, tal y como lo era él mismo. Don Víctor: Sí, y porSigue leyendo «Cuentos para niños»
Archivo del autor: Troupe del Cretino
El nuevo centripetismo
Don Víctor: Fue salir a escena Edgardo vestido a la usanza española, destocarse de su chambergo, y Madame Bovary casi se desmaya. Don Hugo: En su época imperial, España exhalaba su aliento fecundador por todo el orbe… Don Víctor: ¡Y vaya fiato! Cuánto alargó aquel interminable calderón. Don Hugo: Al final acabó con la caraSigue leyendo «El nuevo centripetismo»
Lo blanco es negro
Don Hugo: ¡Y fue añadirle al título original: “y cambio climático”, e ipso facto le publicaron su estudio sobre las ardillas, rechazado hasta aquel momento! Don Víctor: Si es que hoy en día todo cuanto no contemple la sostenibilidad, no interesa. Don Hugo: Toda obra de arte que no se conciba desde la “perspectiva deSigue leyendo «Lo blanco es negro»
Elsa Pataky entre Anteo y Abebe Bikila
Don Hugo: ¿Se acuerda usted, don Víctor, de aquel arranque del verano del 71 cuando por las calles de Madrid se vio a unas cuantas jovencitas caminar descalzas? Don Víctor: ¡Es cierto!… fue tan fugaz aquello que llegué a pensar que acaso lo hubiera soñado. Nadie me lo había mencionado nunca… Don Hugo: Claro queSigue leyendo «Elsa Pataky entre Anteo y Abebe Bikila»
Llorar
Don Hugo: Llora Sergio Ramos por irse del Madrid. Don Víctor: Llora Federer derrotado por Nadal. Don Hugo: Llora Luis Suárez por ganar la Liga. Don Víctor: Llora Bustamante. Don Hugo: Lloran los concursantes de la tele porque han pasado el corte. Don Víctor: Lloran los ganadores de los Óscar. Don Hugo: Lloran los famososSigue leyendo «Llorar»
Agravios
Don Víctor: ¿Recuerda usted, don Hugo, aquel don Hipólito Santesmases, el que era director general de algo…? Don Hugo: ¡Sí, hombre, don Víctor, aquél que le pasó a usted las entradas para los Festivales de España y fuimos a Mérida y disfrutamos tanto!… ¡Será ya muy mayor!, o incluso habrá muerto… Don Víctor: ¡Hace mucho,Sigue leyendo «Agravios»
Hacer trampas
Don Víctor: Atento, don Hugo, que ya sólo queda una vuelta. Don Hugo: Un comentario más, don Víctor, y ya sólo atiendo al cronómetro… Lo que le estaba diciendo es que, en cuanto acabe la competición, me voy al hotel a seguir con mi comedia ática en la que Tiresias, mediocre atleta, al cambiar deSigue leyendo «Hacer trampas»
¿Quién lo iba a decir?
Don Víctor: ¡Qué sabrosa conversación hemos tenido los cuatro con esto de la novela bizantina, con sus viajes, sus raptos, desapariciones, insospechados reencuentros con parientes perdidos y dados por muertos…! Don Hugo: Es que lo que tienen estos antiguos puertos griegos, tan evocadores. Don Víctor: ¿Cómo no reconocer en todo ello la mano de losSigue leyendo «¿Quién lo iba a decir?»
Decamerón
Don Víctor: Estoy convencido de que las mujeres cervantinas se han empapado del espíritu del Decamerón cuando, con tanta desenvoltura e incluso con vehemencia, se plantan ante las convenciones y reivindican su libertad de conducta y pensamiento. Don Hugo: Siempre tuve claro que el Decamerón constituye un desquite de las fuerzas naturales, oprimidas por lasSigue leyendo «Decamerón»
¿Quién se acuerda del comunismo?
Don Víctor: Yo no sé por qué fue caer la Unión Soviética y hacernos creer que ya no había comunismo en el mundo. De hecho, los países comunistas que quedaron, han renunciado a hacer propaganda de su sistema político como si esperaran conseguir la supremacía discretamente, por la vía de los hechos, comprándolo todo. DonSigue leyendo «¿Quién se acuerda del comunismo?»