¡De toda la vida!

Don Víctor: ¡Ya hubiera querido Théophile Gautier, con este solazo que cae sobre España, probar un gazpacho como éste y no el que le dieron en Granada! Don Hugo: Pero, don Víctor, ¡si allí lo preparan estupendamente!, ¡como que no vale nada esa vega que tienen! Don Víctor: Ahora que somos todos ricos, don Hugo…Sigue leyendo «¡De toda la vida!»

Ardides de bárbaro

Don Hugo: Tenía que ser Racine quien diera con la expresión “décocher la flèche des Parthes”, “disparar la flecha de los partos”. Don Víctor: Sí, don Hugo, era fama que aquellos bárbaros del Asia Anterior fingían la huida para estimular la persecución del enemigo, que se creía así victorioso; luego, dejándose ganar terreno, se dabanSigue leyendo «Ardides de bárbaro»

América

Don Víctor: Ahora que empieza a amanecer, se ve la línea de costa, tal y como habíamos previsto. Don Hugo: Me estoy preguntando qué pasaba por las cabezas de los conquistadores cuando avistaban por primera vez estas tierras. Don Víctor: Sobre eso mismo reflexionó Salvador de Madariaga: aquellos barbados tenían presentes las historias que seSigue leyendo «América»

El gran desfase

Don Hugo: Creo que fueron los Neandertales quienes aplicaron una vara de fresno a una punta de sílex, pudiendo así golpear a dos metros de distancia. Don Víctor: Enseguida los arrinconaron nuestros abuelos Cromagnon con el arco y la flecha, como Robin Hood. Don Hugo: Y los indios flecheros del Amazonas emponzoñaron las puntas conSigue leyendo «El gran desfase»

Un corazón sencillo

Don Víctor: ¿Sabe usted, don Hugo, la última de Lopetegui?… ¡Pues que se ha emperrado en que Freud conocía al dedillo la obra de Galdós! Don Hugo: No tenía otra cosa que hacer don Sigmund… ¡Bastante tenía el pobre con Goethe y los clásicos de la Antigüedad! Don Víctor: Me puso muchos ejemplos, pero enSigue leyendo «Un corazón sencillo»