El gran desfase

Don Hugo: Creo que fueron los Neandertales quienes aplicaron una vara de fresno a una punta de sílex, pudiendo así golpear a dos metros de distancia. Don Víctor: Enseguida los arrinconaron nuestros abuelos Cromagnon con el arco y la flecha, como Robin Hood. Don Hugo: Y los indios flecheros del Amazonas emponzoñaron las puntas conSigue leyendo «El gran desfase»

Un corazón sencillo

Don Víctor: ¿Sabe usted, don Hugo, la última de Lopetegui?… ¡Pues que se ha emperrado en que Freud conocía al dedillo la obra de Galdós! Don Hugo: No tenía otra cosa que hacer don Sigmund… ¡Bastante tenía el pobre con Goethe y los clásicos de la Antigüedad! Don Víctor: Me puso muchos ejemplos, pero enSigue leyendo «Un corazón sencillo»

Haz la guerra y el amor también

Don Hugo: Antes leíamos a Salgari y ahora los chavales se conectan en Internet con otra pandilla a la que no conocen y se tirotean en escenarios devastados para aniquilarse mutuamente. Don Víctor: Siempre parecidos juegos bélicos con que se estimula a los niños, como si formáramos todavía parte de sociedades guerreras. Don Hugo: NuncaSigue leyendo «Haz la guerra y el amor también»

Decapitación

Don Víctor: Entonces, don Hugo, ¿cree usted que, tras la máscara de lo sicalíptico, acecha la trampa mortal? Don Hugo: Sin duda alguna, don Víctor. Tras del estímulo vasodilatador se oculta el más terrible Thanatos paralizante. Don Víctor: Gustave Moreau tiene una Salomé con una cabeza de Bautista suspendida en el aire, en forma deSigue leyendo «Decapitación»

Corceles y palafrenes

Don Hugo: Igual que en la última secuencia de “Roma” de Fellini… Don Víctor: Sí, cuando aquella horda de motoristas pone cerco al Coliseo, como Alarico a Roma… Don Hugo: … cada uno con su amiga detrás. Don Víctor: Flamean anudados a sus cuellos los foulards de las muchachas como enseñas de su amor. DonSigue leyendo «Corceles y palafrenes»

En pie y de frente

Don Víctor: A pesar de que fuera erróneamente restaurado en el siglo XVII, siempre me ha gustado especialmente esta copia del Diadúmeno que tenemos en el Museo del Prado. Don Hugo: Claro, la mano está mal colocada y en lugar de anudarse la cinta por detrás, parece estar citando por bajo al toro. Don Víctor:Sigue leyendo «En pie y de frente»

Montaña rusa

Don Víctor: ¿Qué se propone usted, don Hugo, trayéndome a Port Aventura, estrictamente para montarnos en la Montaña Rusa? Don Hugo: Pues por qué va a ser, don Víctor… ¡para que hablemos del despotismo ilustrado! Don Víctor: ¡Arrea!… pero creo que lo adivino: el que parecía el mejor régimen nunca concebido, destinado a procurar porSigue leyendo «Montaña rusa»

La perspectiva cómica

Don Hugo: Y uno por uno, ¿cuál de ellos no se enamoraría más de una vez? Don Víctor: Con tal de hacernos reír, ¡cuánto no rebajarían el sentimiento amoroso, tan espiritualizado, con todas sus ridículas torpezas y delirantes exageraciones! Don Hugo: Consiguieron reducir a lo gestual, con una sofisticadísima técnica, de manera que lo entendieranSigue leyendo «La perspectiva cómica»