Vulgar versus obsceno

Don Hugo: ¡La chocita del loro! Aquí acabamos la semana pasada los del cumpleaños de Isidro Cuenca. Don Víctor: Casi me estoy alegrando de haber caído enfermo aquel día ahorrándome ese suplicio… aunque, eso sí, lamento no haber visto a Dupré. Don Hugo: ¡Qué voy a decirle, don Víctor! Isidro se empeñó hasta el puntoSigue leyendo «Vulgar versus obsceno»

Actualizarse o morir

Don Hugo: Ya es hora de actualizarse, don Víctor. Hace tiempo que vengo pensando en que se debería pasar del 4-2-3 al 4-1-4. Don Víctor: Imposible, don Hugo; no salen las cuentas. Le falta un jugador. ¡Ah, ya entiendo!… Quiere usted aplicar el sistema decimal también al fútbol. Don Hugo: ¿Qué fútbol dice usted? LeSigue leyendo «Actualizarse o morir»

Balcones

Don Hugo: Y la tal madame d´Épinay, su protectora, nunca le hizo tilín: demasiado pálida, demasiado seca y, sobre todo, plana. Don Víctor: Pues bien que se arrimaba el buen Rousseau a su pródiga bolsa… Don Hugo: Nada: algunos besitos fraternales, unas carantoñitas inocentes… ¡y pare usted! Ése fue todo su pago. Don Víctor: Dígame,Sigue leyendo «Balcones»

El corrido de Durero

Don Víctor: Esto de ambientar una exposición de arte contemporáneo con música de fondo, como para apuntalar la inconsistencia de lienzos y esculturas… Don Hugo: ¡No olvide usted, don Víctor, las instalaciones! Don Víctor: ¡También, también!… En definitiva, una especie de paisaje que no nos dice nada y que me hace pensar en el arteSigue leyendo «El corrido de Durero»

Los anteojos del amor

Don Hugo: No hace falta que siga usted buscando aquello que le dije, don Víctor. Ya tengo el ejemplo que necesito. Don Víctor: ¿Eso de cómo el amor impregna y cambia la mirada de manera que todo lo embellece? Don Hugo: Efectivamente. No adivinaría usted el autor que mejor lo expresa. Don Víctor: ¿Español oSigue leyendo «Los anteojos del amor»

Neomudéjar

Don Hugo: Dígame, don Víctor, ¿son ganas de protestar por protestar o realmente ese movimiento vecinal de Tetuán en defensa de su neomudéjar tiene sentido?… porque en el caso de las Escuelas Aguirre, por ejemplo, está claro que sería una barbaridad borrar del mapa un edificio tan singular, resultado de un cuidadoso proyecto arquitectónico, deSigue leyendo «Neomudéjar»