Alegatos

Don Víctor: Para mí, don Hugo, la refutación más eficaz del antisemitismo, por su solidez argumental y la empatía que suscita, está en el alegato de Shylock…

Don Hugo: … “¿Es que acaso un judío no tiene ojos? ¿Es que acaso un judío no tiene manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones… exactamente igual que un cristiano?”

Don Víctor: “Si nos punzáis, ¿no sangramos? Si nos hacéis cosquillas, ¿no reímos? Si nos envenenáis, ¿no morimos?”

Don Hugo: Otro semejante injustificablemente oprimido es la mujer, encarnada en la fierecilla Kate.

Don Víctor: ¡Cómo eleva su voz contra los matrimonios forzados en que la fémina “queda obligada a conceder su mano, a despecho de su corazón, a un loco grosero, malhumorado que, tras cortejarla a toda prisa, espere a desposarla cuando le plazca!”

Don Hugo: A pesar de tanto alegato, al final la fiera será domada y el judío, castigado.

Don Víctor: Sí, pero entre tanto han tenido ocasión de que todos escuchemos sus irrebatibles razones, amueblemos mejor nuestras cabezas, asentemos sobre más firmes cimientos nuestros juicios y seamos verdaderos ciudadanos.

Don Hugo: Es verdad, que defendamos fundadas opiniones, más que posturas sectarias.

Don Víctor: En aquel tiempo, ambos estaban condenados de antemano a la derrota.

Don Hugo: Sí, sí, pero que les quiten lo bailao

Don Hugo: … que ¡ahí queda eso!

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