Odio inconsciente

Don Víctor: ¡Pues no fui ayer a comprar a Julita su colonia preferida y había cerrado definitivamente la perfumería!

Don Hugo: Claro, tanto impuesto, tantas condiciones, reglamentos y exigencias, tanto apremio para apoquinar a las instituciones, tanta subida de alquiler y de luz y tanta inflación… se ve que el dueño perdía dinero.

Don Víctor: Yo, en un futuro no tan lejano, nos veo a todos como a esos chicos, azacaneando la mercancía, moviéndose de un lado a otro, viviendo hacinados en un tabuco y comiendo un plato de arroz al día.

Don Hugo: Hombre, don Víctor, tiene su lado bueno: que se acabó el racismo. Todos hermanados en la miseria.

Don Víctor: Ya dice Pasolini que el racismo es un odio de clase encubierto.

Don Hugo: ¡Inconsciente!

Don Víctor: Sí, don Hugo, y pone como ejemplo la lucha y la toma de conciencia del negro americano; entonces el odio inconsciente del blanco hacia el negro se torna odio consciente de clase.

Don Hugo: Añade que el burgués septentrional percibe en el terrone una especie de sub-hombre, mientras que frente al comunista alimenta un  odio de clase.

Don Víctor: La desigualdad social, el poseer o no, crea el prejuicio… así es que, quizás, tenga usted razón. Habrá fraternidad cuando todos estemos como esos negros (Cantando:) Porque vendes castañas asás…

Don Hugo y don Víctor (cantando: ) … aguantando la nieve y el frío, / con tus zapatos y las medias calás…

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