
Don Hugo: Esas noches estrelladas de Van Gogh, con su chisporroteo como de fuegos artificiales, no dejan de ser auténticas y vigorosísimas eyaculaciones del artista fecundando el Universo.
Don Víctor: Quien crea, se asemeja al Hacedor Universal, y aleja así todo atisbo de muerte.
Don Hugo: Vincent Van Gogh no tuvo mujer. Su enfermedad se lo impedía. Hubo de recurrir, como tantos otros, a las mujeres venales.
Don Víctor: En su desarraigo mental…
Don Hugo: ¡Esquizofrénico!
Don Víctor: … social…
Don Hugo: ¡Un bohemio!
Don Víctor: … nacional…
Don Hugo: ¡Un emigrado!
Don Víctor: … religioso…
Don Hugo: ¡Un protestante!
Don Víctor: … tan sólo ellas podían anclarlo mediante el abrazo amoroso, tan tangible, tan cálido y real.
Don Hugo: Sensaciones primitivas y primigenias, el contacto del rorro con el cuerpo caliente, oloroso y alimenticio de la madre. La mujer le devuelve la seguridad infantil perdida, lo sana.
Don Víctor: No en vano Gauguin y Van Gogh, los dos primeros primitivistas, probaron a convivir bajo el sol de la Provenza.
Don Hugo: Cuando vi en qué consistía el presupuesto de Van Gogh, se me hizo la luz:
“Budget:
Loyer:
Femmes:
Tabac:
…………”