Norte / Sur

Don Víctor: Por el acento, el conductor del autobús parecía siciliano…

Don Hugo: Sí, un terrone, como los llaman aquí, en el Norte.

Don Víctor: ¿Acaso fuera un terratremato de la zona del Vesubio, ocioso como todos, pobre, fantasioso, trapacero y poco de fiar?

Don Hugo: Igual que nuestros andaluces tan denostados por Jordi Pujol, ya antes de la muerte de Franco: ignorantes, mentalmente miserables, anárquicos, muertos de hambre, desarraigados en Cataluña…

Don Víctor: Y lo que escribía Celaya: «Nosotros, vascos, luchando /  con el hierro, con lo terco / con el cansancio y la rabia / y allá en el Sur los flamencos, / los enanos asexuados que gorgotean y bailan…»

Don Hugo: Es tan bruto Celaya que no se ha enterado de que no se encuentra en España persona más civilizada, bien educada y delicada que muchísimos andaluces.

Don Víctor: Sí, sí, ¡qué rudos somos más al Norte aquéllos que no gozamos de una tradición urbana tan larguisima e ininterrumpida desde la fundación de Cádiz!

Don Hugo: Tampoco en Francia se libran los marselleses de…

Don Víctor: Ya lo dice Verdier, en «La tabernera del puerto», cuando se declara «marsellés, aunque me pese».

Don Hugo: … ser tratados de pretendidamente graciosos, vagos, marrulleros, tal como los define Chateaubriand: «… con sus harapos, su piel atezada, su aspecto de cobardía y crimen, mas crimen de otra latitud» y «en el rostro, el vicio».

Don Víctor: ¿A qué podrá deberse esta constante? ¿Es acaso la latitud, el clima, el paisaje, la etnia, la luz solar, que determina semejante oposición cultural?

Don Hugo: Yo creo, don Víctor, que ninguno de ellos.Piense en el caso inglés donde se cambian las tornas y es el Norte el vilipendiado.

Don Víctor: Es cierto… y es que además no siempre fue así… esto viene de un par de siglos a esta parte…

Don Hugo: Claro, de la industrialización y de la creación de una burguesía amplia y poderosa que da forma a una nueva sociedad.

Don Víctor: Eso en el Norte…

Don Hugo: Pero en Inglaterra, en el Sur… que ellos siempre marcan su hecho diferencial.

Don Víctor: Claro, ese carácter taciturno, desconfiado, ordenado, laborioso, ahorrativo y duro con los inferiores, el de la mentalidad burguesa, que, por otra parte, tantas cosas buenas nos ha dado también… mientras que, por el contrario, el Sur …

Don Hugo: En Inglaterra, el Norte.

Don Víctor: … es más abierto, más amistoso, más alegre, más relajado, más humano, más florido en el lenguaje, porque es una periferia, chapada a la antigua, de las grandes metrópolis comerciales. ¡Y no poco encanto tienen por ello!

Don Hugo: Mire lo que le digo, don Víctor. Tres días llevamos en Turín y tres días de lluvia sin cesar. ¿Qué le parece si tomamos el tren esta misma noche y nos llegamos hasta Nápoles?

Don Víctor: Sí, don Hugo, que además estoy echando de menos a esos buenos terroni.

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