Rohmer

Don Víctor: Y mire que es cinéfila la chica, que se sabe más películas que yo, pero Rohmer nunca la ha convencido…

Don Hugo: Me ocurre lo mismo con mis hijos, don Víctor. No le tragan.

Don Víctor: Y no es algo generacional. Aparte de nuestras señoras, ¿a quién conocemos de nuestra edad que disfrute con su cine?

Don Hugo: El rechazo que causa se podría cifrar en unas cuantas cosas: personajes muy corrientitos de clase media con problemas tan normales que, como espectáculo, se nos antojan banales…

Don Víctor: Nunca llega la sangre al río, ni hay tragedia.

Don Hugo: … no hay acción externa y el decorado se limita a paisajes urbanos e interiores sin mayor carácter…

Don Víctor: Ni siquiera recurre a estrellas de cine… en definitiva que todo es mediano y anodino.

Don Hugo: … todavía me queda lo más importante, que los espectadores se quejan de que los personajes no paran de hablar.

Don Víctor: No parece francés Rohmer, por lo bien que ha sabido tomar distancias al retratar ese exceso de sus compatriotas.

Don Hugo: De quien sí ha sabido alejarse también es de los grandes maestros, haciendo un cine pegado a la realidad más cotidiana…

Don Víctor: … no como Pasolini, merodeador de los espacios fronterizos de la sociedad…

Don Hugo: … o como Bergman, obsesionado con los conflictos más profundos que toda relación afectiva entraña…

Don Víctor: … o como Antonioni, que eleva hasta la metafísica el malestar vital…

Don Hugo: … o como Godard, siempre explorando nuevas vías de expresión…

Don Víctor: … o como Fellini, que acaba por hacer metacine más que cine, retratando sus rodajes.

Don Hugo: Narcisistas todos…

Don Víctor: ¡Geniales!

Don Hugo: … que hablan de sí mismos.

Don Víctor: En cambio nuestro Rohmer consigue con sus modestos mimbres, con la realidad más habitual, hacer Arte.

Don Hugo: ¡Y que no son poco desgraciados o llegan a exaltaciones gozosas estos personajes tan sin relieve!

Don Víctor: Además algo rezuma de todo su paisaje humano, que es la contradicción entre el discurso y la conducta…

Don Hugo: … y no porque sean insinceros, sino por la imposibilidad de conciliar aquello que discurren con aquello que están llevando a cabo. ¡Ésa es la base en que se sustenta su filmografía!

Don Víctor: Don Hugo, ¿qué le parece si en el próximo fin de semana invitamos a comer a nuestros hijos y les explicamos todo esto?

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