
Don Víctor: ¡Pues yo le digo a usted que esto no existe!…
Don Hugo: Usted dirá misa si quiere en el Altar Mayor del Pilar, don Víctor, pero yo aquí veo y palpo un desperfecto, que el Ayuntamiento debiera haber restaurado hace tiempo.
Don Víctor: ¡Qué más querrían los “genios” que han inventado eso del Bachi-Bac!
Don Hugo: ¿El cachivache?
Don Víctor: Bachillerato y Baccalauréat, válido en Francia y en España… lo que estudia mi nieta Lucía.
Don Hugo: Ah, pues qué interesante… saber a la vez de dos países que tienen tanto en común…
Don Víctor: Ha puesto usted el dedo en la llaga, don Hugo, porque al parecer se les antoja demasiado y han eliminado por casualidad un episodio común, sin apenas importancia, como es la Guerra de la Independencia.
Don Hugo: ¿Qué me dice usted?… Y entonces, ¿Napoleón?
Don Víctor: Se prescinde de él, tal vez en aras de un mejor entendimiento entre ambos pueblos.
Don Hugo: ¡Si es el enemigo íntimo favorito de los españoles!… Si hasta le nombraba mi tata, analfabeta… que me veía apurado, pues me espetaba: “Vísteme despacio, Napoleón, que tengo prisa”.
Don Víctor: Y a Almanzor, ¿lo conocía también?
Don Hugo: ¡Ya lo creo!… que yo hacía una trastada, entonces ella me amenazaba: “Mira, Huguito, que… “Almanzor / perdió el tambor / en Calatañazor / en el año mil dos”…
Don Víctor: Ya veo, don Hugo, de dónde le viene a usted ese rigor con las fechas.
Don Hugo: Bueno, no exagere usted, don Víctor.
Don Víctor: Cuánto calaron aquellos dos personajes en nuestro folklore y en el inconsciente colectivo.
Don Hugo: Y ahora, ¿pretenden que no los conozcan ni los bachilleres ni su mismísimo padre? Como en “Bohemios”, don Víctor, a propósito de ese personaje metomentodo, papá Girard, acabaremos por preguntarnos que “quién es ese señor”, a quien “ni su madre le conoce, aunque fue quien le alumbró”.
Don Víctor: El caso es desfigurar la historia a nuestro antojo y conveniencia, reduciendo al ciudadano a la ignorancia.
Don Hugo: Sí, sí, don Víctor, pero vamos a cuentas: al final, ¿qué diantres es este agujero?
Don Víctor: ¡Un cañonazo de Napoleón!
Don Hugo: ¡La prueba de su existencia!
febrero 2013