
Don Víctor: Don Hugo, no se me acelere usted, que vamos a tener un disgusto cuando acabemos en el suelo.
Don Hugo: Es verdad, no ve uno ni dónde pisa.
Don Víctor: ¡Si es que no están encendidos ni la mitad de los faroles!
Don Hugo: Como en “La verbena de la Paloma”…
Don Víctor (cantando): “Tres faroles tenía
esta calle, no más,
pues dos han suprimido…
que es bastante.”
Don Hugo: De verdad, don Víctor, que se le cae a uno la cara de vergüenza que con lo que ha progresado el país en los últimos cien años y con la de dinero que se ha derrochado… ¡que nos veamos en éstas!
Don Víctor: Dirá usted más bien que “no nos veamos”… Tenga usted cuidado que aquí hay un vado.
Don Hugo: Lo peor es lo que aquel sereno dice después…
Don Víctor: “¡Va, va!…¡Voy alláaaaa!”
Don Hugo: No, hombre, no, don Víctor. Lo de “El trueno será gordo…”
Don Víctor: “… ¡pero muy gordo!”
febrero 2013