Donsantiaguismo

Don Víctor: Déjese usted de experiencias neo-expresionistas, don Hugo, que con esto de mirar el Bernabéu del revés, me ha entrado un mareo que no me tengo.
Don Hugo: Es que del derecho, como estamos acostumbrados, ya no nos impresiona.
Don Víctor: ¡Y ahora dicen que lo van a reformar a lo grande y que no lo va a reconocer ni su padre!
Don Hugo: ¿Aún más? ¡Caray, con lo que ha cambiado desde nuestros años mozos!
Don Víctor: Cuando veíamos a di Stefano…
Don Hugo: Es verdad, don Víctor… A propósito, que le tengo que contar a mi chico, el segundo, que es un cabezota…
Don Víctor: ¿El arquitecto?
Don Hugo: Ése. Los proyectos siempre han de ser como él diga; y si no, no quiere saber nada.
Don Víctor: ¡No, no, no! Dígale usted que sea flexible. Si no, ¡ya me contará usted!
Don Hugo: A eso iba, don Víctor, a lo que decía di Stefano cuando le preguntaban si prefería ser argentino o español.
Don Víctor: ¡Caramba!, ¿qué se puede responder a eso?
Don Hugo: “Yo, lo que diga don Santiago.”

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